El Fondo Monetario Internacional volvió a marcar la cancha sobre la política económica argentina y reclamó una reforma tributaria que amplíe la base del impuesto a las Ganancias y aumente la presión sobre el monotributo
El planteo aparece en el último informe técnico del organismo sobre la marcha del acuerdo firmado con el gobierno de Javier Milei y reaviva el debate sobre el impacto del ajuste sobre trabajadores y sectores medios.
Según el documento del FMI, la Argentina necesita avanzar hacia un esquema impositivo “más eficiente” y con mayor capacidad de recaudación. En ese marco, el organismo cuestionó que una parte importante de los asalariados quede fuera del impuesto a las Ganancias y sugirió revisar exenciones y mínimos no imponibles para incorporar a más trabajadores al tributo. También apuntó sobre el régimen simplificado del monotributo, al considerar que actualmente presenta una carga “reducida” en comparación con otros sistemas tributarios de la región.
Las recomendaciones del Fondo llegan en un contexto de fuerte caída del consumo, pérdida del poder adquisitivo y deterioro de los ingresos laborales. Por eso, distintos sectores sindicales y económicos advirtieron que las medidas implicarían una mayor presión fiscal sobre asalariados y pequeños contribuyentes, mientras el gobierno mantiene beneficios impositivos para sectores concentrados y profundiza el ajuste sobre el gasto público.
El planteo del organismo internacional también reabre una discusión histórica en la Argentina: quiénes terminan sosteniendo el peso de la recaudación. Durante años, el impuesto a las Ganancias sobre salarios fue eje de conflictos gremiales y promesas de campaña. De hecho, uno de los compromisos más repetidos por distintos gobiernos fue aliviar la carga tributaria sobre trabajadores formales. Sin embargo, el nuevo programa acordado con el FMI vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de incrementar ingresos fiscales mediante una ampliación de la base tributaria.
En paralelo, el informe del Fondo elogió el rumbo general del programa económico de Milei y destacó el ajuste fiscal aplicado durante los primeros meses de gestión. El organismo sostuvo que el gobierno logró una reducción rápida del déficit y valoró las reformas orientadas a la desregulación y reducción del Estado. Aun así, dejó en claro que espera nuevas medidas estructurales para sostener las metas fiscales y garantizar la capacidad de pago de la deuda.
La ofensiva sobre Ganancias y el monotributo aparece además en momentos donde millones de trabajadores siguen afectados por la caída salarial frente a la inflación y el aumento de tarifas, transporte y servicios. En ese escenario, el pedido del FMI vuelve a instalar la discusión sobre el costo social del programa económico y el margen real que tiene el gobierno para profundizar el ajuste sin aumentar el conflicto social.


























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