El equipo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) se quedó con el primer puesto en la categoría Diseño y Construcción de la International Rocket Engineering Competition (IREC) 2026. Con su cohete supersónico «Aconcagua», logró un reconocimiento histórico para la ingeniería argentina frente a más de 150 universidades de todo el mundo
Lo que comenzó como un proyecto universitario terminó convirtiéndose en un logro de alcance internacional. El ITBA Rocketry Team, integrado por más de 60 estudiantes de distintas carreras de ingeniería, obtuvo el primer puesto en la categoría Diseño y Construcción de la International Rocket Engineering Competition (IREC) 2026, una de las competencias de ingeniería aeroespacial más prestigiosas del planeta, disputada en Texas, Estados Unidos.
El reconocimiento llegó gracias a «Aconcagua», el primer cohete supersónico desarrollado íntegramente por el equipo argentino, un vehículo diseñado para alcanzar velocidades cercanas a Mach 2 (el doble de la velocidad del sonido) y aproximarse a los 10 kilómetros de altura durante su vuelo.
Un premio que refleja años de evolución
La consagración no fue producto de un éxito aislado. El equipo del ITBA viene participando en esta competencia desde 2022 y ha mejorado su desempeño en cada edición. En 2023 obtuvo el cuarto puesto en Diseño y Construcción; en 2024 alcanzó el tercer lugar en otra categoría y, tras seguir perfeccionando el proyecto, este año consiguió el máximo reconocimiento en el apartado que evalúa el diseño integral del vehículo.
Además del primer puesto en Diseño y Construcción, el equipo argentino finalizó séptimo en la categoría 30k COTS, destinada a cohetes que buscan alcanzar los 30.000 pies de altura, y logró una destacada ubicación por la calidad de su informe técnico.
Mucho más que un cohete
El desarrollo de «Aconcagua» involucró áreas de aerodinámica, estructuras, aviónica, materiales compuestos, simulación computacional y sistemas de recuperación, replicando el trabajo interdisciplinario que caracteriza a los grandes proyectos de la industria aeroespacial.
La competencia reunió a más de 150 equipos universitarios de distintos países, que debieron diseñar, fabricar y poner a prueba sus propios vehículos en condiciones reales de vuelo, bajo estrictos criterios técnicos y de seguridad.
Un mensaje para la ciencia argentina
En un contexto donde la investigación científica y el desarrollo tecnológico enfrentan fuertes desafíos presupuestarios, el logro del ITBA vuelve a demostrar el potencial del capital humano argentino para competir al más alto nivel internacional.
Más allá del trofeo, la victoria de «Aconcagua» representa un reconocimiento al trabajo sostenido, la innovación y la formación de profesionales capaces de insertarse en una industria estratégica para el futuro. También constituye una señal de que, aun con recursos limitados, la ingeniería argentina puede generar desarrollos que se destacan entre los mejores del mundo.

























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