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Santa Fe refuerza su apuesta por la obra pública con una millonaria inversión en infraestructura para Rosario

El Gobierno de Santa Fe dio un nuevo paso en su plan de infraestructura con la apertura de sobres para licitar la segunda etapa del Acueducto Gran Rosario y la rehabilitación del tramo final del Emisario Sur, dos obras que demandarán una inversión oficial superior a los 51.650 millones de pesos. Los proyectos buscan ampliar la capacidad del sistema de agua potable y optimizar el saneamiento urbano en una de las regiones más pobladas y productivas de la provincia.

El acto fue encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro en la sede de Gobierno de Rosario, acompañado por funcionarios provinciales, autoridades de Aguas Santafesinas (ASSA) y representantes del municipio. Durante la jornada se recibieron diez ofertas para el Acueducto Gran Rosario y catorce para la obra del Emisario Sur, un nivel de participación que refleja el interés del sector constructor por un plan de infraestructura de gran magnitud.

Dos obras clave para el desarrollo del Gran Rosario

La mayor inversión estará destinada a la segunda etapa del Acueducto Gran Rosario, con un presupuesto oficial cercano a los 32.500 millones de pesos. La obra permitirá incrementar la capacidad de abastecimiento de agua potable para una población futura estimada en más de 250.000 habitantes, acompañando el crecimiento urbano y la demanda de los próximos años.

En paralelo, la Provincia avanzará con la rehabilitación del tramo final del Emisario Sur, una infraestructura esencial para mejorar el sistema de desagües cloacales y pluviales de Rosario. Con una inversión prevista superior a los 19.100 millones de pesos y un plazo de ejecución de 18 meses, el proyecto apunta a optimizar el tratamiento de los efluentes y reducir riesgos asociados a problemas de saneamiento.

Una política de inversión en un escenario económico complejo

Más allá de las características técnicas de las obras, la licitación vuelve a poner en evidencia una de las principales estrategias de la gestión provincial: sostener un fuerte ritmo de inversión pública pese al complejo contexto económico nacional.

Mientras numerosas provincias redujeron o ralentizaron proyectos de infraestructura como consecuencia de la caída de la actividad económica y de los menores recursos provenientes de la coparticipación, Santa Fe decidió mantener un esquema de inversión financiado con recursos propios y una política de equilibrio fiscal.

Durante el acto, Pullaro defendió esa estrategia al señalar que la eficiencia en la administración de los recursos permitió incrementar significativamente la inversión en infraestructura durante los primeros treinta meses de gestión, planteando a la obra pública como una herramienta para dinamizar la economía y sostener el empleo en el sector de la construcción.

El Acuerdo Rosario como eje de la planificación

Las nuevas licitaciones se inscriben dentro del denominado Acuerdo Rosario, el programa conjunto impulsado por la Provincia y el municipio para acelerar obras consideradas prioritarias para la ciudad y el área metropolitana.

En los últimos meses ese esquema incluyó proyectos vinculados a la recuperación de la Ruta Nacional A012, intervenciones hidráulicas, mejoras en infraestructura sanitaria y obras urbanas destinadas a fortalecer la competitividad regional y la calidad de vida de los habitantes.

La continuidad de estas iniciativas muestra una coordinación institucional que busca sostener una agenda común entre ambos niveles de gobierno, especialmente en áreas donde el crecimiento demográfico y productivo exige una modernización de los servicios básicos.

Infraestructura como herramienta de desarrollo

El avance de estas licitaciones trasciende la ejecución de dos obras puntuales. También refleja una definición política sobre el papel que debe asumir el Estado provincial en materia de infraestructura en un contexto de menor participación nacional en la financiación de grandes proyectos.

Para Santa Fe, la ampliación del acceso al agua potable y el fortalecimiento del sistema de saneamiento no solo representan una mejora en la calidad de vida de miles de vecinos del Gran Rosario, sino también una condición necesaria para acompañar el crecimiento urbano, atraer nuevas inversiones y consolidar el desarrollo productivo de una de las regiones más dinámicas del país.