El gobierno nacional oficializó los nuevos aumentos para jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares que comenzarán a regir desde junio, en el marco del esquema de movilidad mensual atado a la inflación
La actualización será del 2,58% y alcanzará a millones de beneficiarios de la Anses, incluyendo jubilados, pensionados, titulares de la AUH, asignaciones familiares, monotributistas y beneficiarios de pensiones no contributivas.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial a través de distintas resoluciones de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y fija nuevos montos mínimos y máximos para las prestaciones previsionales. Con el incremento, la jubilación mínima pasará a ser de $403.317,99, mientras que el haber máximo ascenderá a $2.713.948,17. Además, quienes perciban el haber mínimo seguirán cobrando el bono extraordinario de $70 mil, congelado desde hace más de un año, por lo que el ingreso total alcanzará los $473.317,99.
También se actualizarán la Prestación Básica Universal (PBU), que quedará en $184.499,57, y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que ascenderá a $322.654,39. En paralelo, la suba impactará sobre las asignaciones familiares y sociales, incluyendo la Asignación Universal por Hijo (AUH), la Asignación por Embarazo y el sistema SUAF para trabajadores registrados.
El ajuste responde al mecanismo de movilidad implementado por decreto desde abril de 2024, que establece actualizaciones mensuales en base al Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado por el Indec con dos meses de desfase. Aunque el esquema permitió incrementos periódicos, organizaciones de jubilados y especialistas vienen señalando que los haberes continúan muy por debajo de la evolución real del costo de vida, especialmente por el fuerte impacto de tarifas, medicamentos y alimentos.
Uno de los puntos más cuestionados sigue siendo el bono extraordinario para jubilaciones mínimas, ya que permanece congelado en $70 mil mientras la inflación continúa deteriorando su poder de compra. Distintos sectores advierten que, sin una actualización de ese adicional, gran parte de los jubilados continúa perdiendo capacidad adquisitiva pese a los aumentos mensuales por movilidad.
En el caso de las asignaciones familiares, el gobierno también modificó los topes de ingresos para acceder al beneficio. La resolución establece que si uno de los integrantes del grupo familiar percibe ingresos superiores a $2.970.968, la familia quedará automáticamente excluida del cobro de asignaciones, incluso si el ingreso total familiar no supera el límite general previsto por la normativa.
La actualización de haberes llega además en un contexto de fuerte ajuste fiscal impulsado por el gobierno de Javier Milei, donde las jubilaciones y programas sociales aparecen como uno de los sectores más golpeados por la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante el último año.


























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