Comerciantes del Mercado de Productores aseguran que las ventas de frutas y verduras se redujeron cerca de un 50% en los últimos meses. La menor demanda golpea a toda la cadena comercial y refleja el impacto de la pérdida del poder adquisitivo en el consumo cotidiano
La actividad en el Mercado de Productores de Rosario atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años. Puesteros y operadores advierten que el volumen de ventas cayó aproximadamente a la mitad desde el verano, una situación que enciende las alarmas en un sector acostumbrado a abastecer diariamente a verdulerías, comercios y consumidores de toda la región.
La preocupación no pasa únicamente por una baja estacional. Según referentes del mercado, la menor concurrencia de compradores se convirtió en una constante y responde, principalmente, al deterioro del poder adquisitivo de las familias, que comenzaron a restringir incluso la compra de alimentos considerados básicos para una dieta saludable.
Un cambio en los hábitos de consumo
Desde el mercado explican que, históricamente, las frutas y verduras mantenían niveles de demanda relativamente estables, incluso durante períodos de dificultades económicas. Sin embargo, en los últimos meses esa tendencia comenzó a modificarse.
Los comerciantes observan que muchos consumidores compran menores cantidades, espacian las visitas a las verdulerías o directamente reemplazan algunos productos por alternativas más económicas. Esa conducta repercute de manera inmediata sobre toda la cadena de comercialización, desde los productores hasta los puestos mayoristas y minoristas.
El invierno también influye, pero no explica todo
La estacionalidad suele provocar una disminución del movimiento en comparación con el verano, cuando la llegada de frutas de carozo y una mayor variedad de productos incentivan las compras. Sin embargo, quienes trabajan diariamente en el predio sostienen que este año la retracción supera ampliamente lo habitual para esta época.
A pesar de la presencia de frutas de estación y de las promociones que ofrecen muchos comerciantes para incentivar las ventas, la recuperación del consumo no aparece y el panorama para el segundo semestre continúa siendo incierto.
Un termómetro de la economía local
El Mercado de Productores funciona como uno de los principales centros de distribución de frutas y verduras frescas para Rosario y gran parte del sur santafesino. Lo que ocurre allí suele reflejar rápidamente las variaciones del consumo de los hogares y la capacidad de compra de la población.
Por eso, la caída en las ventas es seguida con atención no sólo por quienes integran el sector frutihortícola, sino también por comerciantes minoristas y productores, que dependen del movimiento diario del mercado para sostener su actividad.
Si la tendencia no logra revertirse en los próximos meses, el impacto podría extenderse más allá de los puestos de venta. Una demanda sostenidamente deprimida afecta la rentabilidad de toda la cadena de abastecimiento y plantea un nuevo desafío para una actividad esencial en la alimentación de los rosarinos, en un contexto económico donde cada vez más familias revisan con detalle el contenido de su changuito antes de llegar a la caja.

























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