Un informe de Greenpeace advirtió que durante el primer semestre de 2026 se perdieron más de 40.000 hectáreas de bosques nativos en el norte argentino. La organización sostiene que las sanciones económicas resultan insuficientes para desalentar los desmontes y vuelve a poner en debate el futuro de uno de los ecosistemas más valiosos del país
























