El gobernador admitió que los ingresos de los trabajadores santafesinos perdieron poder adquisitivo, aunque sostuvo que la situación está condicionada por el escenario económico nacional
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, reconoció que “los salarios están muy retrasados” y volvió a poner en el centro del debate una de las principales preocupaciones de los trabajadores estatales: la pérdida sostenida del poder de compra frente a la inflación y el aumento del costo de vida.
Las declaraciones se dieron en el marco de la discusión paritaria y después de semanas de reclamos gremiales por una recomposición que permita recuperar parte de lo perdido. El reconocimiento del propio mandatario expone la distancia entre los incrementos otorgados y las necesidades cotidianas de docentes, trabajadores de la administración pública, personal de salud y jubilados provinciales.
Un diagnóstico que choca con las paritarias
La admisión de Pullaro llega mientras los sindicatos cuestionan los acuerdos salariales firmados durante su gestión, a los que consideran insuficientes para revertir el deterioro acumulado. Distintos informes gremiales señalaron que los ingresos estatales continúan por debajo de los niveles previos al inicio de la actual administración provincial, con un impacto particularmente fuerte sobre los sectores de menores ingresos y quienes dependen de asignaciones familiares congeladas.
La situación adquiere mayor peso porque la Provincia cerró sus cuentas con superávit y, al mismo tiempo, viene desplegando una política de créditos subsidiados y alivio fiscal para el sector productivo. En junio, Pullaro destacó que Santa Fe había otorgado cerca de 200 mil millones de pesos en financiamiento para empresas y productores, en un contexto que describió como “muy difícil” para la economía nacional.
La discusión por quién paga el ajuste
El gobernador suele responsabilizar a la política económica nacional por las restricciones que atraviesan las provincias. Sin embargo, la definición de la política salarial, los porcentajes de aumento, el funcionamiento de las paritarias y la prioridad asignada a la recuperación de los haberes corresponden a la administración santafesina.
El reconocimiento del atraso salarial abre ahora un interrogante concreto: si el diagnóstico es compartido por el Gobierno provincial, los gremios esperan que se traduzca en una propuesta que vaya más allá de acompañar la inflación mensual y contemple una recuperación efectiva de lo perdido.

























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