El índice de precios acumula 9,4% en el primer trimestre y 32,6% interanual. El Gobierno atribuye la suba a factores externos y estacionales y proyecta una desaceleración en los próximos meses
La inflación registró en marzo un incremento del 3,4% a nivel nacional, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato implicó una aceleración respecto al 2,9% de febrero y consolidó una tendencia ascendente que ya se extiende por 10 meses consecutivos. Con este resultado, el índice de precios al consumidor (IPC) acumula un 9,4% en el primer trimestre del año y alcanza el 32,6% en la comparación interanual.
El registro se produce en un contexto clave para la política económica del Gobierno de Javier Milei, que ha situado la desaceleración inflacionaria como uno de los principales ejes de su gestión. Sin embargo, tras haber alcanzado un mínimo en 2025, la dinámica de precios retomó una senda de subas graduales que aleja la meta oficial de cerrar el año con un 10% de inflación.

Desde el Ejecutivo reconocieron el impacto negativo del dato. “La inflación es un problema que nos repugna”, señaló Milei, aunque sostuvo que se trata de una situación transitoria y confió en que el indicador retomará una trayectoria descendente en los próximos meses. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó la suba a factores como el encarecimiento del petróleo por el conflicto en Medio Oriente y a presiones estacionales propias de marzo, como el inicio del ciclo lectivo.
Entre los rubros que más incidieron en la suba se destacó Educación, con un aumento del 12,1%, seguido por Transporte (4,1%), impulsado por los combustibles y los pasajes. Alimentos y bebidas no alcohólicas, uno de los componentes más sensibles para los hogares, registró una suba del 3,4%, con fuerte incidencia de la carne, que mostró incrementos significativos durante el mes.
En términos técnicos, la llamada inflación núcleo —que excluye precios regulados y estacionales— se ubicó en 3,2%, un nivel cercano al índice general. En tanto, los precios regulados avanzaron un 5,1%, principalmente por ajustes en tarifas y servicios, mientras que los componentes estacionales mostraron una variación más moderada.
De cara a los próximos meses, tanto fuentes oficiales como consultoras privadas anticipan una moderación en el ritmo de aumento de precios. Relevamientos recientes mostraron una desaceleración en alimentos durante las primeras semanas de abril, lo que alimenta expectativas de una baja gradual del IPC. En esa línea, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyecta una inflación del 2,7% para abril y una tendencia descendente que podría consolidarse hacia el segundo semestre.
Aun así, analistas advierten que la evolución de los precios seguirá condicionada por variables como el tipo de cambio, la política monetaria y el contexto internacional, en un escenario donde la estabilidad aún no está plenamente garantizada.


























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