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Crece el rechazo a la reelección de Javier Milei y el factor económico explica el desgaste

Una encuesta nacional de la consultora Zuban Córdoba revela un escenario de creciente desgaste para el gobierno de Javier Milei, con un rechazo mayoritario a una eventual reelección en 2027. El estudio, realizado entre el 1 y el 3 de abril sobre 2.200 casos en todo el país, indica que el 60,7% de los consultados no votaría hoy por un segundo mandato, frente a un 29,4% que sí lo haría y cerca de un 10% que aún no definió su postura.

El dato central del informe es que el deterioro económico se consolidó como el principal factor de descontento. Entre quienes descartan volver a apoyar al Presidente, el 47% atribuye su decisión a la mala gestión económica, muy por encima de otros motivos como el incumplimiento de promesas (24,7%) o las denuncias y cuestionamientos por corrupción (21,5%), que por primera vez adquieren un peso relevante en la percepción pública.

El relevamiento también muestra señales de erosión dentro del propio electorado oficialista. Un 33,9% de quienes votaron a Milei en el balotaje de 2023 asegura haber reducido o retirado su apoyo, principalmente por el impacto de la situación económica en su vida cotidiana. En contraste, el respaldo actual se sostiene más en la confianza personal en el liderazgo del mandatario (47%) y, en menor medida, en el rechazo a otras fuerzas políticas, especialmente al peronismo (21,6%).

En paralelo, el estudio refleja un clima de opinión más amplio que trasciende al oficialismo. Un 60,6% de los encuestados se manifestó en desacuerdo con que Milei tenga un segundo mandato, mientras que el 62,4% considera que la Argentina necesita un candidato nuevo, por fuera de los espacios políticos tradicionales. Además, un 46,4% afirmó que optaría por una alternativa más moderada.

El informe describe así un escenario de fragilidad para el Gobierno, donde la evolución del poder adquisitivo y la falta de mejoras económicas aparecen como factores determinantes en la caída de la intención de voto. De cara a 2027, el principal desafío para la administración libertaria será revertir esa evaluación negativa, que hoy se presenta como el principal límite para sus aspiraciones de continuidad.