Tras casi una semana de protestas y en medio de una fuerte disputa dentro del Gobierno y las Fuerzas Armadas, el presidente ucraniano reemplazó al comandante Oleksandr Sirski. La decisión llega luego de la destitución del ministro de Defensa, cuya salida desató una ola de cuestionamientos y tensó el frente interno en plena guerra con Rusia
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, dispuso un cambio en la conducción de las Fuerzas Armadas al relevar al comandante en jefe, el general Oleksandr Sirski, quien será reemplazado por el también alto mando militar Mijailo Drapaty. La decisión fue anunciada luego de seis días consecutivos de manifestaciones en Kiev y otras ciudades del país, donde miles de personas expresaron su rechazo a la destitución del entonces ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, una figura que había ganado notoriedad por impulsar el desarrollo tecnológico del aparato militar ucraniano.
El cambio de conducción representa un giro respecto de la postura que el propio Zelenski había sostenido días atrás, cuando descartaba la posibilidad de desplazar a Sirski pese a las crecientes críticas que recibía desde distintos sectores políticos y militares.
La salida del ministro de Defensa abrió un conflicto de poder
La crisis comenzó el 15 de julio, cuando el mandatario decidió remover a Fedorov del Ministerio de Defensa, apenas seis meses después de haber asumido el cargo.
Con un perfil ligado a la innovación tecnológica, el exfuncionario impulsó una profunda modernización del sistema de defensa ucraniano, basada principalmente en el desarrollo de drones y otras tecnologías no tripuladas que se transformaron en uno de los principales recursos de Kiev frente a la invasión rusa.
Sin embargo, durante su gestión mantuvo frecuentes diferencias con la conducción militar, especialmente con Sirski, respecto de la estrategia para enfrentar a las tropas rusas y del papel que debían desempeñar las nuevas tecnologías en el campo de batalla.
Tras su salida, comenzaron las renuncias de colaboradores cercanos, se multiplicaron las críticas dentro del oficialismo y crecieron las movilizaciones callejeras, que reclamaban cambios en la cúpula militar.
Zelenski intenta recomponer el equilibrio
En un intento por contener la crisis, el presidente volvió a reunirse con Fedorov y le ofreció asumir un nuevo cargo vinculado al desarrollo de las capacidades tecnológicas del país, aunque por el momento ratificó la designación interina de Yevhen Khamara al frente del Ministerio de Defensa.
Al anunciar el relevo militar, Zelenski sostuvo que el objetivo sigue siendo fortalecer la capacidad de Ucrania para enfrentar la invasión rusa y crear las condiciones necesarias para obligar a Moscú a negociar el fin del conflicto.
«Ucrania debe salir más fuerte de esta situación y Rusia debe encontrar cada vez mayores dificultades», expresó el mandatario al comunicar la designación del nuevo comandante.
Un general clave deja el mando
Sirski había asumido un papel central desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. Su conducción fue determinante en la defensa de Kiev durante los primeros meses de la guerra y posteriormente en distintas operaciones militares, entre ellas la incursión temporal que fuerzas ucranianas realizaron en la región rusa de Kursk.
Pese a esos antecedentes y al respaldo que mantenía dentro del Gobierno, el general quedó en el centro de la disputa política desatada tras la salida de Fedorov, quien llegó a responsabilizarlo públicamente de obstaculizar su gestión al frente del Ministerio de Defensa.
La reestructuración alcanza a todo el Gobierno
El conflicto entre el poder político y la conducción militar se inscribe en un proceso más amplio de reorganización institucional impulsado por Zelenski.
La crisis comenzó días antes con la salida de la primera ministra, Julia Sviridenko, una decisión que implicó automáticamente la caída de todo el gabinete.
Posteriormente, el Parlamento aprobó la designación de Sergii Koretskyi como nuevo jefe de Gobierno y avaló la conformación de un nuevo equipo ministerial. Sin embargo, la cartera de Defensa quedó bajo conducción interina debido a la controversia generada por la destitución de Fedorov.
La guerra acelera la disputa por el modelo de defensa
Más allá de los cambios de nombres, la crisis refleja un debate estratégico sobre el futuro de las Fuerzas Armadas ucranianas.
Durante su breve gestión, Fedorov impulsó una acelerada transformación tecnológica que convirtió a Ucrania en uno de los principales desarrolladores de sistemas de drones aplicados al combate, un avance que despertó el interés de potencias occidentales y de países de Medio Oriente.
Esa experiencia adquirió especial relevancia durante el conflicto que enfrentó este año a Estados Unidos e Israel con Irán, cuando especialistas ucranianos colaboraron en el perfeccionamiento de sistemas destinados a interceptar drones iraníes utilizados en los ataques contra distintos países de la región.
El reemplazo del jefe del Ejército busca ahora cerrar una crisis que expuso tensiones entre el poder político y la conducción militar, en un momento en que Ucrania continúa enfrentando la presión de la ofensiva rusa y necesita preservar la cohesión interna para sostener el esfuerzo bélico.

























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