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El récord de cuadros gripales obliga a mirar algo más que el millón de casos

El número impacta por sí solo: casi un millón de cuadros compatibles con influenza fueron notificados durante 2026 y el registro ya superó cualquier acumulado comparable de los últimos diez años. Entre las semanas epidemiológicas 34 y 36 se incorporaron 71.802 nuevos casos, llevando el total a 992.803.

Pero el dato necesita una precisión fundamental. Se trata de Enfermedad Tipo Influenza (ETI), una categoría utilizada para la vigilancia epidemiológica que incluye cuadros con fiebre de 38 grados o más, tos y dolor de cabeza, acompañados eventualmente por dolor de garganta, congestión nasal o dolores musculares. No significa que las casi 993 mil notificaciones correspondan a casos de influenza confirmados mediante estudios de laboratorio.

La magnitud del registro tampoco implica que el país se encuentre actualmente en el momento de mayor circulación. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, los casos comenzaron a aumentar después de la semana 9, alcanzaron sus principales picos durante las semanas 21 y 22 y luego descendieron hasta la semana 32. Desde entonces se observa un ligero repunte semanal, aunque las autoridades sanitarias sostienen que la circulación de virus respiratorios continúa dentro de los valores esperados para esta época del año.

Una temporada que se adelantó

La explicación más relevante detrás del récord está en el calendario. La temporada de circulación de virus respiratorios se adelantó aproximadamente tres semanas respecto del comportamiento habitual, una modificación que permite entender por qué el acumulado de 2026 se ubica tan por encima de los registros de años anteriores para el mismo momento.

Ese desplazamiento temporal también modifica la manera de leer las cifras. Un número elevado de casos acumulados no necesariamente anticipa un nuevo pico de contagios. De hecho, el comportamiento de las notificaciones muestra que el tramo de mayor intensidad ya quedó atrás y que actualmente la vigilancia se concentra en la evolución de los distintos virus respiratorios que continúan circulando.

En las consultas ambulatorias, durante las últimas cuatro semanas analizadas predominó la influenza B entre los casos detectados. La positividad fue del 26,2% en las muestras estudiadas, mientras que también se identificó circulación de virus sincicial respiratorio (VSR). En cambio, no se detectaron casos de SARS-CoV-2 entre las 165 muestras procesadas en ese período.

Neumonía y VSR mantienen abierto el monitoreo

El escenario sanitario no se reduce a la gripe. En las últimas dos semanas analizadas se notificaron 9.167 nuevos casos de neumonía y el acumulado anual llegó a 122.808, con una incidencia de 264,3 casos cada 100.000 habitantes. Las notificaciones también alcanzaron sus máximos durante las semanas 21 y 22 y posteriormente descendieron, aunque continúan bajo seguimiento.

En los pacientes internados por infección respiratoria aguda grave, el virus sincicial respiratorio ocupa actualmente un lugar destacado. Durante las últimas cuatro semanas se detectaron 297 casos positivos de VSR entre 892 pacientes estudiados para los tres virus priorizados. En ese mismo período se registraron 47 casos de influenza y seis de SARS-CoV-2.

La situación es diferente entre los menores de dos años. Las notificaciones de bronquiolitis vienen descendiendo desde la semana 34 y el acumulado de 2026 alcanza 108.433 casos. El propio boletín señala que los registros semanales se encuentran por debajo de los niveles históricos y dentro de la denominada zona de éxito desde la semana 21.

Qué deja este invierno

El récord funciona, entonces, como una señal epidemiológica que requiere contexto antes de convertirse en una conclusión sobre la gravedad de la temporada. Hay más cuadros registrados que en cualquier otro período comparable de la última década, pero una parte de la explicación está en que los virus comenzaron a circular antes y no en una permanencia excepcionalmente prolongada del pico de contagios.

La evolución de las próximas semanas será clave para determinar si ese adelantamiento simplemente desplazó el calendario habitual o si terminó modificando de manera más profunda el comportamiento de la temporada respiratoria. También será importante observar qué virus predomina entre los casos graves y cómo se comportan las internaciones.

Mientras tanto, el Ministerio de Salud insiste en la vacunación como la principal herramienta para reducir complicaciones, hospitalizaciones y muertes entre los grupos de mayor riesgo. El récord de notificaciones no equivale por sí mismo a una emergencia sanitaria, pero sí deja una señal concreta: la temporada respiratoria de 2026 fue excepcional por su anticipación y por el volumen acumulado de cuadros, y todavía requiere seguimiento antes de darla por terminada.