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Una búsqueda activa pone el foco en las mujeres que quedaron fuera de los controles

El desafío de la prevención no siempre pasa por conseguir un turno: muchas veces consiste en lograr que una persona llegue efectivamente al estudio. Sobre esa dificultad se apoya buena parte de la estrategia que Rosario reforzará durante octubre, en el marco de la campaña de prevención y detección temprana del cáncer de mama.

La Municipalidad anunció que durante todo el mes estarán disponibles 1.200 turnos gratuitos para mamografías destinadas a mujeres de entre 40 y 70 años, que podrán solicitarse a través de la web oficial. Los estudios se realizarán en distintos efectores de la Red de Salud Pública y también mediante instituciones privadas que participan de la iniciativa.

Pero el dato que permite dimensionar el alcance de la política está en una estrategia que comenzó antes de la campaña de octubre. Hace dos años, la Secretaría de Salud Pública relevó a mujeres de entre 40 y 70 años vinculadas a la red municipal que no se habían realizado una mamografía durante los cinco años anteriores. En ese primer relevamiento fueron identificadas 16.600 personas, alrededor del 60% de la población objetivo analizada.

Ir a buscar a quienes no llegan

A partir de esa información, los equipos de salud comenzaron a contactar directamente a las mujeres, hacer seguimiento y adaptar los turnos a las posibilidades de cada paciente. La lógica cambió así de esperar la demanda espontánea a intentar detectar dónde estaban las mayores dificultades de acceso.

Según los datos difundidos por el municipio, desde que se implementó esta estrategia en 2024 fueron detectados de manera temprana 80 casos que posteriormente fueron derivados para tratamiento. Además, la proporción de pacientes alcanzadas por el programa que no tenían realizados los estudios correspondientes se redujo del 57% al 46%.

La tarea todavía no terminó. La Secretaría de Salud indicó que el primer grupo identificado logró actualizar sus controles y que el trabajo actual está concentrado en el 40% restante de la población detectada inicialmente. Ese seguimiento constituye uno de los aspectos centrales de la campaña de este año.

La apuesta tiene una explicación sanitaria concreta: detectar una lesión en una etapa temprana permite intervenir antes de que la enfermedad avance y puede modificar de manera sustancial las posibilidades de tratamiento. Por eso, el acceso periódico a los controles ocupa un lugar central en las estrategias de prevención.

Una herramienta para conocer el riesgo

La agenda de octubre también incorporará una Calculadora de Riesgo para personas mayores de 35 años. La herramienta permitirá ingresar antecedentes personales y determinados datos vinculados con el estilo de vida para obtener una estimación del riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Desde el área de Salud Pública remarcaron que el resultado no constituye un diagnóstico ni reemplaza la consulta con un profesional. Su objetivo es aportar información y ayudar a identificar situaciones que puedan requerir una evaluación médica.

La campaña tendrá además actividades de concientización en distintos puntos de la ciudad. El domingo 4 se inaugurará un mural colectivo en la Plaza del Aguaribay, el sábado 10 se realizará el Seven Rosa de Mamis Hockey en el Hipódromo y el domingo 11 tendrá lugar la novena edición de la Caminata Rosa. También habrá propuestas culturales y recorridos vinculados con historias de mujeres durante el mes.

En paralelo, otras instituciones de la ciudad también sostienen acciones de acceso a estudios. LALCEC Rosario, por ejemplo, anunció 200 mamografías gratuitas destinadas a personas mayores de 40 años sin cobertura social y a menores de esa edad con antecedentes familiares, en el marco de la Caminata Rosa.

El desafío es que el control no quede en octubre

La campaña vuelve a poner en escena una cuestión que excede al llamado “mes rosa”: la prevención depende tanto de la disponibilidad de estudios como de la posibilidad concreta de que las personas accedan a ellos y sostengan sus controles.

En ese sentido, la búsqueda activa que desarrolla la red municipal aporta una dimensión diferente a las acciones de concientización. No se trata solamente de recordar la importancia de una mamografía, sino de identificar a quienes quedaron fuera del circuito sanitario y establecer mecanismos para volver a incorporarlas.

Los 1.200 turnos gratuitos previstos para octubre ofrecen una oportunidad concreta de acceso, mientras que el seguimiento de las pacientes intenta darle continuidad a la estrategia. El resultado de esa combinación no se medirá solamente por la cantidad de estudios realizados durante el mes, sino por cuántas personas logren sostener sus controles y por la capacidad del sistema para detectar tempranamente los casos que requieran tratamiento.

En una enfermedad donde el tiempo puede ser determinante, la prevención empieza mucho antes de un diagnóstico y también mucho después de una campaña: empieza cuando el sistema logra encontrar a quienes no están llegando a los controles.