Un desarrollo conjunto entre el Astillero Río Santiago y la Universidad Nacional de La Plata logró un hito tecnológico inédito en América Latina: una impresora 3D capaz de construir una vivienda de 65 metros cuadrados en apenas 40 horas
La innovación abre nuevas perspectivas para enfrentar el déficit habitacional y modernizar la industria de la construcción.
Lo que hasta hace pocos años parecía una escena de ciencia ficción ya es una realidad en Argentina. Tras siete años de investigación, desarrollo y pruebas, el Astillero Río Santiago y la Universidad Nacional de La Plata lograron construir la primera impresora 3D de viviendas de América Latina, una máquina de gran escala diseñada para levantar estructuras habitacionales de manera rápida, eficiente y con menores costos operativos.
El prototipo, desarrollado íntegramente por técnicos, ingenieros y operarios argentinos, tiene seis metros de ancho y tres metros y medio de altura. Su sistema permite desplazarse longitudinalmente sobre la superficie de trabajo, lo que posibilita adaptar las dimensiones de la construcción según las necesidades de cada proyecto. Gracias a esta tecnología, puede imprimir las paredes exteriores y divisiones internas de una vivienda de aproximadamente 65 metros cuadrados en apenas 40 horas.
Una alianza entre industria, universidad y ciencia
El proyecto representa un ejemplo poco frecuente de articulación entre el sistema científico y la industria nacional. Mientras el Astillero Río Santiago se encargó del diseño y fabricación de la estructura mecánica y los sistemas de movimiento, los equipos de investigación de la Universidad Nacional de La Plata desarrollaron la mezcla cementicia especial que utiliza la impresora para construir las viviendas capa por capa.
La tecnología funciona mediante un cabezal extrusor que deposita el mortero siguiendo un diseño digital previamente programado. El sistema permite imprimir muros completos, dejando previstos espacios para puertas, ventanas e instalaciones, reduciendo significativamente los tiempos tradicionales de obra.
Una posible respuesta al déficit habitacional
Más allá del avance tecnológico, los impulsores del proyecto destacan su potencial impacto social. Argentina arrastra desde hace décadas un importante déficit habitacional y la posibilidad de construir viviendas de manera seriada, rápida y con costos reducidos podría convertirse en una herramienta estratégica para programas públicos de acceso a la vivienda.
Las pruebas finales se realizarán en un predio de la universidad platense, donde ya fue preparada una platea para construir la primera vivienda completamente realizada con esta tecnología. Si los resultados son los esperados, el sistema podría escalarse para proyectos habitacionales de mayor envergadura.
La construcción del futuro ya comenzó
La impresión 3D aplicada a la construcción viene creciendo en distintas partes del mundo por su capacidad para reducir desperdicios de materiales, optimizar recursos y acelerar procesos. En países como Dinamarca, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y México ya existen experiencias exitosas de viviendas construidas mediante esta metodología.
Sin embargo, especialistas advierten que la tecnología no elimina la necesidad de mano de obra ni reemplaza todas las etapas de una obra tradicional. Las instalaciones eléctricas, sanitarias, los cerramientos y las terminaciones continúan requiriendo intervención humana especializada.
Aun así, el desarrollo alcanzado por el Astillero Río Santiago y la Universidad Nacional de La Plata constituye un paso histórico para la ingeniería nacional. En un contexto donde el acceso a la vivienda se vuelve cada vez más complejo, la posibilidad de imprimir casas en cuestión de horas abre un debate tan fascinante como necesario: si la tecnología puede transformar industrias enteras, ¿por qué no también la forma en que construimos nuestras ciudades?


























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