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Gran Bretaña saquea el Atlántico Sur alrededor de Malvinas, en el Mar Argentino

La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas volvió a quedar atravesada por un eje cada vez más sensible para la Argentina: la explotación económica de los recursos naturales del Atlántico Sur bajo administración ilegal británica. Mientras crecen las denuncias por la extracción masiva de pesca en aguas argentinas, el Gobierno de Tierra del Fuego presentó una denuncia formal contra una empresa israelí que participa en el proyecto petrolero Sea Lion, próximo a entrar en explotación.

El cuadro, sostienen especialistas y funcionarios provinciales, configura un escenario de avance sostenido sobre la soberanía económica argentina, con un modelo extractivo que beneficia al Reino Unido y a compañías extranjeras mientras el país pierde recursos estratégicos, divisas y capacidad de control sobre el Mar Argentino.

“Se llevan un tercio de lo que pesca toda la Argentina”

El presidente de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera, Raúl Cereseto, advirtió que el Reino Unido extrae cada año unas 260 mil toneladas de recursos pesqueros desde el área de Malvinas. La cifra representa cerca de un tercio de toda la pesca argentina anual.

“Las islas están pescando 260.000 toneladas anuales. Argentina, con 48 millones de habitantes, pesca unas 800.000 toneladas, mientras ellos, con apenas 3.700 habitantes, extraen un tercio de todo lo que pesca el país”, señaló el especialista tras visitar las islas en abril.

Según explicó, el volumen exportado desde Malvinas equivale a alrededor de 1.000 millones de dólares anuales en productos pesqueros, mientras que la Argentina exporta cerca de 2.000 millones.

Para Cereseto, el problema excede la cuestión simbólica o diplomática vinculada al reclamo histórico de soberanía. “No es sólo lo que se llevan, sino lo que nosotros dejamos de producir”, afirmó, al cuestionar el modelo extractivo que el Reino Unido sostiene en el Atlántico Sur.

La denuncia vuelve a poner el foco sobre uno de los principales recursos económicos de la región: el calamar y otras especies capturadas bajo licencias otorgadas por el gobierno británico de las islas, cuya actividad viene siendo cuestionada desde hace años por organismos argentinos.

Denuncian explotación petrolera “ilegal” en el norte de Malvinas

En paralelo, el gobierno fueguino avanzó con una denuncia contra la empresa israelí Navitas Petroleum por participar de tareas de exploración y explotación petrolera en la zona norte de Malvinas.

La presentación fue realizada ante la Autoridad de Valores de Israel y apunta al proyecto Sea Lion, desarrollado junto a capitales británicos en aguas cercanas a las islas.

Desde la administración provincial señalaron que la compañía ocultó a sus inversores la ilegalidad de las operaciones realizadas sobre territorio y recursos que la Argentina considera propios.

El León Marino

El proyecto Sea Lion (León Marino), impulsado por las empresas Navitas Petroleum (Israel) y Rockhopper Exploration (Reino Unido), planea iniciar la explotación petrolera en la cuenca norte de las Islas Malvinas hacia 2028. Se estima la extracción de 55.000 barriles diarios durante 35 años, lo que genera fuertes tensiones diplomáticas debido al reclamo de soberanía argentino. Es uno de los emprendimientos hidrocarburíferos más importantes impulsados en el área de Malvinas y forma parte de una estrategia más amplia de explotación petrolera en el Atlántico Sur.

La denuncia es un intento de frenar el avance de empresas extranjeras sobre recursos naturales ubicados en una zona cuya soberanía continúa en disputa.

El yacimiento off-shore Sea Lion está ubicado aproximadamente a 200-220 km al norte de Puerto Argentino. Expertos advierten sobre los altos riesgos de contaminación y el impacto en la biodiversidad marina debido a la perforación en aguas profundas.

Recursos estratégicos y disputa geopolítica

La pesca y el petróleo aparecen así como dos caras de un mismo fenómeno: la utilización económica de los recursos del Atlántico Sur bajo control ilegal británico, en una región considerada estratégica tanto por su riqueza natural como por su ubicación geopolítica.

Mientras el Reino Unido consolida su presencia económica en Malvinas mediante licencias pesqueras y proyectos energéticos, en Argentina crecen las críticas por la falta de avances concretos por parte del Gobierno para intentar limitar esa explotación.

El trasfondo ya no es solamente diplomático o militar. También es económico: toneladas de pesca, reservas petroleras y millones de dólares que salen cada año desde aguas argentinas hacia empresas extranjeras bajo administración británica.