Gremios de la CGT local, la Intersindical y docentes universitarios confluyeron en Plaza San Martín y cuestionaron el impacto social del ajuste, la pérdida de empleo y el avance de la reforma laboral impulsada por el Gobierno
En la antesala del Día del Trabajador, Rosario fue escenario de una nutrida movilización sindical que expresó un marcado rechazo a las políticas económicas y laborales del gobierno de Javier Milei. La convocatoria reunió a gremios de la CGT local, la Intersindical —que incluye sectores de la CTA de los Trabajadores— y a docentes universitarios nucleados en COAD, quienes coincidieron en advertir sobre un deterioro sostenido de las condiciones laborales.
La concentración tuvo lugar en la Plaza San Martín, donde confluyeron distintas columnas sindicales tras movilizarse por el centro de la ciudad. La protesta replicó, a escala local, la jornada nacional encabezada por la CGT en Plaza de Mayo, en un contexto de creciente tensión entre el movimiento obrero y la Casa Rosada.
El único orador del acto fue el secretario general de la CGT Rosario, Miguel Vivas, quien hizo hincapié en la necesidad de sostener la unidad sindical frente a un escenario que definió como adverso para los trabajadores. Durante su discurso, cuestionó el avance de la reforma laboral y advirtió sobre sus posibles consecuencias en términos de pérdida de derechos.
“Tenemos que estar más que nunca unidos, fortalecer el movimiento obrero, estén o no estén en la CGT; acá lo que importa es la unidad para enfrentar esta política”, sostuvo el dirigente, al tiempo que alertó sobre el impacto de las medidas oficiales en el empleo y la industria.
Entre los ejes de la movilización se destacaron el aumento del desempleo, la caída del poder adquisitivo de los salarios y la preocupación por el nuevo marco normativo en discusión. Desde los sectores convocantes señalaron que las políticas impulsadas por el equipo económico —conducido por Luis Caputo y Federico Sturzenegger— profundizan un escenario de ajuste que repercute directamente en el tejido productivo.
En esa línea, Vivas advirtió que ya se registran cientos de miles de puestos de trabajo perdidos a nivel nacional y denunció un debilitamiento de las herramientas de defensa sindical. Según planteó, la reforma en debate implicaría recortes tanto en derechos individuales como colectivos, incluyendo limitaciones al derecho de huelga y a la organización gremial.
La jornada también incluyó referencias simbólicas, como la mención al papa Francisco, al recordar una de sus frases sobre la precarización laboral y su impacto en la vida cotidiana.
La movilización dejó en evidencia un creciente malestar en sectores del trabajo organizado, que ven en las políticas actuales un cambio de rumbo con efectos sociales visibles. En Rosario, uno de los principales polos industriales del país, ese malestar se expresó con claridad en las calles y anticipa un escenario de conflictividad que podría intensificarse en los próximos meses.


























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