Bienvenidos a Todavía no es tarde

Cosecha récord, rutas al límite: hasta 15 mil camiones por día colapsan los puertos del Gran Rosario

La cosecha récord que atraviesa el campo argentino ya se siente —y fuerte— en el sur santafesino: los accesos a los puertos del Gran Rosario están al borde del colapso por un ingreso masivo de camiones que supera ampliamente los niveles habituales.

Según estimaciones del sector, el flujo de transporte podría ubicarse hasta un 80% por encima del promedio de la última década, con picos diarios de entre 10.000 y 15.000 camiones que convergen en la zona portuaria.

En la práctica, el impacto ya es visible: jornadas con más de 6.000 camiones diarios saturando rutas, accesos y caminos internos en todo el cordón industrial, desde San Lorenzo hasta Timbúes.

El fenómeno responde a una campaña histórica, con una producción total proyectada en torno a 160 millones de toneladas, impulsada principalmente por el maíz y la soja.

Pero la magnitud del volumen choca con una realidad conocida: la infraestructura no alcanza.

Las lluvias que demoraron la cosecha generaron un efecto “embudo” cuando mejoraron las condiciones climáticas, acelerando la descarga simultánea de granos hacia los puertos. A eso se suman obras viales en marcha y reducción de carriles en puntos clave, lo que agrava la congestión en rutas estratégicas de la región.

En paralelo, el Gobierno provincial intenta ordenar el caos con el sistema digital de turnos “Stop 5.0”, que ya alcanza al 90% de los camiones, pero que igualmente queda desbordado frente al volumen extraordinario de la campaña.

El trasfondo es estructural: el Gran Rosario concentra más del 70% de las exportaciones de granos y subproductos del país, lo que lo convierte en un nodo clave pero también en un punto crítico cada vez que la producción rompe récords.

Así, mientras el campo celebra números históricos y un ingreso fuerte de divisas, en las rutas del sur santafesino se repite la escena de cada campaña grande: filas interminables de camiones, demoras, tensión logística y un sistema que vuelve a quedar chico frente al propio éxito productivo.

El dato incómodo es que la Argentina produce cada vez más… pero sigue sin resolver cómo sacar esa riqueza sin colapsar en el intento.