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La Provincia asumió las obras del Monumento a la Bandera y busca terminarlas para el 20 de junio

El gobierno de Santa Fe formalizó este lunes el traspaso de las obras de remodelación del Monumento Nacional a la Bandera, una intervención que llevaba años de retrasos bajo órbita nacional. Con la firma del gobernador Maximiliano Pullaro, la Provincia asumió la ejecución de los trabajos y anunció como objetivo finalizar la obra antes del próximo 20 de junio.

Durante el acto realizado en Rosario, Pullaro remarcó la intención de completar la puesta en valor del emblemático espacio para el Día de la Bandera y sostuvo: “Volvió Rosario”, en referencia al reinicio de una obra largamente postergada.

El traspaso se concretó tras un proceso administrativo complejo que implicó la cesión de una obra pública desde el Estado nacional a la órbita provincial. Días antes, el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, había anticipado la firma del convenio y la inminente reactivación de los trabajos, luego de destrabarse los últimos requisitos formales.

La intervención sobre el Monumento acumula casi una década de idas y vueltas. El proyecto original fue anunciado en 2016, durante la presidencia de Mauricio Macri, con financiamiento compartido entre Nación y el municipio. Aunque las tareas comenzaron en 2017 y tenían plazo de finalización en 2018, sucesivas crisis económicas, recortes presupuestarios y rediseños frenaron su avance.

En los años siguientes, la obra atravesó nuevas interrupciones durante la gestión de Alberto Fernández, pese a relanzamientos y cambios de contratista. Incluso en 2023 se anunció una reactivación con un nuevo presupuesto, pero el proyecto volvió a quedar paralizado por problemas financieros y la escalada de costos.

Ante ese escenario, la Provincia impulsó la alternativa de asumir directamente la ejecución. El acuerdo alcanzado permite ahora a Santa Fe hacerse cargo de los trabajos pendientes con recursos propios, con el objetivo de superar el estancamiento que mantenía a la obra sin avances sostenidos.

Según estimaciones oficiales, aún resta una parte significativa de la intervención. Entre las tareas pendientes figuran la puesta en funcionamiento del ascensor, trabajos en la Sala de las Banderas, la impermeabilización de sectores clave, la restauración de la llama votiva y diversas revisiones eléctricas, además de terminaciones en áreas ya intervenidas.

Desde el gobierno provincial indicaron que ya se coordina con la empresa contratista la reactivación plena del frente de obra, con la intención de acelerar los tiempos de ejecución. El desafío es cumplir con un plazo exigente, pero considerado posible si se logra sostener un ritmo continuo de trabajo en los próximos meses.