El grupo pro iraní, que aún no había participado en la guerra, lanzó misiles contra Israel. Fueron interceptados y no hubo víctimas, pero crece el riesgo de que se profundice la escalada regional
El conflicto en Medio Oriente sumó un nuevo frente este sábado luego de que rebeldes hutíes lanzaran misiles desde Yemen hacia territorio de Israel, en una acción que amplía la confrontación regional. Según informaron las Fuerzas de Defensa israelíes, los proyectiles fueron interceptados por los sistemas antiaéreos, sin que se registraran víctimas ni daños materiales.
Horas más tarde, el movimiento hutí —que controla parte del territorio yemení, en el extremo sur de la península arábiga— confirmó la autoría del ataque y señaló que estuvo dirigido contra “objetivos militares estratégicos” israelíes. La ofensiva fue presentada como una respuesta a las operaciones de Israel y sus aliados contra Irán, así como a acciones en Líbano, Irak y territorios palestinos. Además, advirtieron que continuarán con este tipo de ataques mientras persistan las hostilidades en la región.
La incursión se produce a un mes del inicio de la campaña militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada a fines de febrero, y confirma la expansión del conflicto a múltiples escenarios. En paralelo, Teherán ha respondido con ataques con misiles contra Israel y países del Golfo aliados de Washington, mientras que Israel intensificó sus operaciones contra Hezbolá en el sur del Líbano.
Analistas internacionales advierten que la participación directa de los hutíes abre la posibilidad de una escalada mayor, con impacto en zonas estratégicas como el mar Rojo, una vía clave para el comercio global. Este grupo ya había protagonizado ataques contra buques comerciales en esa ruta, lo que obligó a desviar el tránsito marítimo y encareció los costos logísticos a nivel mundial.

En simultáneo, la tensión se extiende a otros países de la región. Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Omán reportaron la intercepción de drones y misiles lanzados desde Irán, algunos de los cuales provocaron daños materiales y heridos. En tanto, Israel confirmó nuevos bombardeos sobre objetivos en territorio iraní y en el sur del Líbano, mientras que desde Teherán se reportaron explosiones en distintos puntos de la capital.
Este escenario pone en duda las perspectivas de una pronta desescalada del conflicto, pese a declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en las últimas horas había señalado que las hostilidades podrían acercarse a su fin. Por el contrario, la dinámica actual muestra una expansión del enfrentamiento con múltiples actores involucrados en distintos frentes.


























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