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Nuevo Régimen Penal Juvenil: el Gobierno baja la edad de imputabilidad a 14 años y reabre el debate sobre seguridad y derechos

El Gobierno nacional promulgó el nuevo Régimen Penal Juvenil que fija en 14 años la edad mínima de imputabilidad en Argentina, una modificación de fuerte impacto político que vuelve a instalar el debate sobre las políticas de seguridad y la responsabilidad penal de los menores.

La normativa reemplaza el sistema vigente desde 1980 y crea un esquema específico para adolescentes de entre 14 y 18 años que cometan delitos, con un sistema de sanciones que combina medidas socioeducativas, restricciones de libertad y penas de prisión para los casos más graves, con un máximo de 15 años y la exclusión de la prisión perpetua para menores.

Desde el Gobierno sostienen que la reforma busca “actualizar” un régimen considerado obsoleto y responder a demandas sociales vinculadas con la inseguridad, mientras que sectores de la oposición, especialistas en derecho penal y organizaciones de derechos humanos advierten que la baja de la edad de imputabilidad no resolverá el problema del delito juvenil y reclaman políticas públicas integrales que atiendan las causas estructurales de la violencia y la exclusión social.

En ese marco, la medida se inscribe también en una agenda política más amplia del oficialismo orientada a endurecer el enfoque penal, una estrategia que vuelve a dividir aguas en el escenario político y jurídico del país.