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La hidrovía define su futuro y el Gran Rosario sigue atento la continuidad de Jan de Nul

La licitación de la Hidrovía Paraná-Paraguay ingresó en su etapa decisiva. El Gobierno nacional confirmó la finalización de la auditoría integral sobre el proceso licitatorio y avanzó con la preadjudicación de la concesión de la Vía Navegable Troncal, el sistema fluvial estratégico por el que circula la mayor parte del comercio exterior argentino. La decisión deja a la empresa belga Jan de Nul a un paso de quedarse con la operación durante los próximos 25 años.

La definición representa un hito para la gestión de Javier Milei, que convirtió la privatización de la hidrovía en uno de sus principales proyectos de infraestructura. El proceso había estado atravesado por cuestionamientos, impugnaciones y el antecedente de una licitación fallida en 2025, cuando la falta de competencia obligó a declarar nulo el procedimiento inicial.

Una ventaja construida en la evaluación técnica

La disputa final quedó reducida a dos competidores: la histórica operadora Jan de Nul y la también belga DEME. Ambas empresas llegaron a la instancia económica en condiciones muy similares, pero la balanza terminó inclinándose a favor de Jan de Nul gracias a la puntuación obtenida durante la evaluación técnica realizada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).

Según la documentación oficial difundida durante el proceso, Jan de Nul logró una ventaja significativa en la valoración de su plan de trabajo, experiencia operativa y propuesta técnica, consolidándose como la oferta mejor posicionada para quedarse con la concesión.

La compañía no es una desconocida para el sistema portuario argentino. Participó de la concesión original de los años noventa y continuó realizando tareas de dragado y mantenimiento incluso después del vencimiento de aquel contrato, mediante distintos esquemas de contratación estatal.

Una privatización clave para el complejo exportador

La Vía Navegable Troncal constituye la principal autopista fluvial del país. A través de este corredor salen los embarques de granos, aceites, harinas, biocombustibles y otros productos que generan buena parte de las divisas argentinas.

Más del 80% de las exportaciones nacionales utilizan este sistema que conecta los puertos del Gran Rosario con el Río de la Plata y el océano Atlántico. Por esa razón, la definición de quién administrará el dragado, el balizamiento, la señalización y el cobro de peajes es observada con atención por exportadores, gobiernos provinciales y operadores logísticos.

El nuevo esquema prevé una concesión de 25 años con posibilidad de extensión y contempla inversiones para garantizar la navegabilidad, mejorar la seguridad operativa y sostener la competitividad logística del corredor.

Impacto directo en Rosario

La resolución tiene especial relevancia para el Gran Rosario, donde se concentra el principal polo agroexportador del país. Las terminales ubicadas sobre el río Paraná dependen de manera directa de la profundidad y el mantenimiento de la hidrovía para sostener el ingreso de buques de gran porte y reducir costos logísticos.

Por esa razón, cámaras empresarias, puertos privados y operadores del sector siguieron de cerca cada instancia del proceso. La expectativa del mercado es que la nueva concesión aporte previsibilidad y garantice obras de mantenimiento e inversión en un contexto de creciente competencia internacional.

La última etapa antes de la adjudicación definitiva

Aunque la preadjudicación ya marca una tendencia clara, todavía resta completar los procedimientos administrativos y eventuales instancias de impugnación antes de la adjudicación formal.

Sin embargo, todo indica que Jan de Nul quedó muy cerca de conservar el control operativo de la principal vía comercial del país, consolidando una presencia que ya se extiende por más de tres décadas en el sistema de navegación argentino. De confirmarse la adjudicación definitiva, se tratará de una de las privatizaciones más importantes concretadas por la administración Milei y de una decisión con impacto directo sobre el comercio exterior durante las próximas décadas.