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Murió el Indio Solari y comienza la leyenda definitiva de una voz irrepetible

La noticia que durante años nadie quiso escuchar finalmente llegó. Carlos Alberto Solari, el Indio, murió este viernes a los 77 años y dejó huérfana a una parte fundamental de la cultura popular argentina. Su figura excedió largamente los límites del rock: fue poeta, cronista de época, creador de símbolos y protagonista de uno de los fenómenos artísticos más singulares que haya producido el país.

Dueño de una voz inconfundible y de una escritura tan enigmática como poderosa, el Indio construyó junto a Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota una obra que atravesó generaciones. Lo hizo además desde los márgenes de la industria cultural, evitando durante décadas los grandes medios de comunicación y cultivando una relación directa con un público que terminó transformándose en una auténtica comunidad.

Nacido en Paraná en 1949 y criado en La Plata, encontró en la música, el dibujo, la literatura y la contracultura los elementos que darían forma a una identidad artística irrepetible. Junto a Skay Beilinson impulsó desde mediados de los años setenta una banda que revolucionó el rock argentino y que terminaría convirtiéndose en una referencia inevitable para millones de personas.

El fenómeno ricotero

Los Redonditos de Ricota fueron mucho más que un grupo musical. En los años ochenta y noventa se transformaron en un movimiento cultural que desafió las reglas tradicionales de la industria. Sin el respaldo de las grandes discográficas y con una estrategia de independencia inédita para la época, lograron convocatorias multitudinarias y una fidelidad pocas veces vista en la historia del rock nacional.

Discos como «Oktubre», «Un baión para el ojo idiota», «¡Bang! ¡Bang!» o «Luzbelito» marcaron a varias generaciones y dejaron canciones que pasaron a formar parte del lenguaje cotidiano de los argentinos. Sus letras, abiertas a múltiples interpretaciones, alimentaron durante décadas debates, análisis y mitologías que todavía hoy continúan vigentes.

El artista que nunca dejó de reinventarse

Tras la separación de Los Redondos en 2001, el Indio inició una nueva etapa junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado. Lejos de vivir de la nostalgia, construyó una carrera solista exitosa y mantuvo intacta su capacidad de convocatoria.

Sus recitales se convirtieron en acontecimientos masivos que movilizaban ciudades enteras. El último gran show, realizado en Olavarría en 2017, marcó el final de su presencia física en los escenarios, aunque nunca rompió el vínculo con sus seguidores. Desde entonces continuó participando a través de grabaciones, mensajes audiovisuales y nuevos proyectos artísticos.

Más que un músico

El Indio fue también una voz escuchada en los debates políticos, sociales y culturales de las últimas décadas. Siempre esquivo a las entrevistas y a la exposición permanente, eligió intervenir cuando consideró que era necesario. Esa combinación de distancia y compromiso contribuyó a fortalecer un aura que lo convirtió en una de las figuras más influyentes de la Argentina contemporánea.

Su muerte provoca una conmoción que atraviesa generaciones. Porque para millones de argentinos sus canciones acompañaron momentos decisivos de sus vidas. Porque sus letras se transformaron en refugio, en bandera o en pregunta. Y porque pocas veces un artista logró construir una obra capaz de sobrevivir con tanta fuerza al paso del tiempo.

Con el Indio Solari desaparece una figura irrepetible del rock nacional. Pero su legado seguirá resonando en cada canción, en cada estadio que alguna vez vibró con sus recitales y en cada persona que encontró en sus palabras una forma de mirar el mundo.

Mientras continúan las muestras de dolor y homenaje en todo el país, la familia del músico adelantó que se realizará una despedida pública para que seguidores y admiradores puedan rendirle homenaje. Hasta el cierre de esta edición no se habían confirmado oficialmente ni el lugar ni la fecha del velatorio, aunque distintas agrupaciones de fanáticos comenzaron a convocar encuentros espontáneos en varias ciudades del país.