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La mitad de los santafesinos se atiende en hospitales públicos y advierten una creciente sobrecarga del sistema

El sistema de salud pública de Santa Fe concentra hoy a la mitad de los pacientes de la provincia y comienza a evidenciar señales de sobrecarga ante el aumento sostenido de consultas y atenciones médicas. El ministro de Economía provincial, Pablo Olivares, confirmó que cerca del 50% de los santafesinos se atiende en hospitales y centros de salud públicos, un fenómeno que atribuyó tanto a las dificultades del sistema privado como al reconocimiento de la calidad de la red sanitaria estatal.

En declaraciones al programa Radiopolis, el funcionario explicó que el sector público está absorbiendo cada vez más pacientes que no encuentran respuesta en prepagas u obras sociales. “Lo que estamos notando es una mayor demanda por derivación de personas que no están teniendo respuesta de su sistema prepago o de sus obras sociales, y la Provincia tiene que garantizar la salud universal”, señaló.

Según detalló, uno de cada tres pacientes atendidos en hospitales públicos es afiliado al PAMI y más de la mitad cuenta con algún tipo de cobertura social. Sin embargo, muchos de ellos recurren igualmente al sistema estatal en busca de atención.

Más demanda y presión en los hospitales

Pero la creciente cantidad de consultas ya se traduce en mayor presión sobre los efectores de salud. En el sur de la provincia, el director regional de Salud, Joaquín Sánchez de Bustamante, advirtió que los hospitales están atravesando una situación de “sobrecarga”.

Tras recorrer centros de salud del departamento General López y localidades de los departamentos Caseros y Constitución, en declaraciones formuladas al portal Sur24 el funcionario explicó que el aumento de pacientes se vincula principalmente con la pérdida de coberturas médicas.

En ese sentido, señaló que el Hospital Gutiérrez, uno de los centros de mayor complejidad de la región, registra un incremento en la demanda de atención. “Se trata de una sobrecarga, no de una saturación”, aclaró en declaraciones a medios regionales, al intentar dimensionar el escenario.

El funcionario explicó que la situación genera un “cuello de botella” en el sistema público. Por un lado, los hospitales deben priorizar a quienes no cuentan con cobertura médica; por otro, deben atender a pacientes que aún tienen obra social, pero que ven reducidas las prestaciones o no reciben la atención que tenían anteriormente.

“Algunas obras sociales siguen existiendo, pero disminuyeron sus coberturas, especialmente en medicamentos y tratamientos. Eso genera un vacío que no podemos cubrir fácilmente”, reconoció.

Además, la escasez de medicamentos cubiertos por PAMI (obra social de los jubilados), sobre todo en los tratamientos crónicos, se volvió un punto crítico. «Lo que antes estaba al ciento por ciento, como algunos medicamentos, ahora solo está cubierto en una parte. Y la gente no tiene la capacidad económica para pagar esa diferencia, lo que agrava aún más la situación. Además, nosotros no tenemos, lógicamente, los medicamentos necesarios como para abastecer a toda la cápita de PAMI. En este sentido, evaluamos caso por caso, en estrecha relación con la Municipalidad, que recibe la mayor demanda en el primer nivel de atención».

Una obra estratégica para ampliar la red

En paralelo a esta mayor presión sobre el sistema sanitario, el gobierno provincial puso en marcha la finalización de la obra del Hospital Regional Sur, un proyecto clave para fortalecer la infraestructura sanitaria en Rosario y en toda la región.

La obra, que demandará una inversión de 47 mil millones de pesos y un plazo de ejecución de tres años, permitirá sumar un hospital de nivel III de complejidad —el máximo dentro del sistema— con alcance regional.

Cuando esté finalizado, el establecimiento contará con áreas de alta complejidad, servicios especializados y una maternidad para nacimientos de riesgo, además de consultorios para atención ambulatoria. Las tareas incluyen la finalización de la arquitectura interior del edificio, instalaciones sanitarias y eléctricas, y la urbanización del entorno.

El proyecto busca ampliar la capacidad de la red pública en un contexto en el que los hospitales y centros de salud de la provincia reciben cada vez más pacientes.