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Crece la expectativa por el regreso de El Niño y sus efectos en la región pampeana

El clima entra en una fase de transición y crece la expectativa por El Niño

Los meteorólogos siguen de cerca la evolución del Pacífico porque el sistema climático global podría encaminarse hacia un nuevo episodio de El Niño durante 2026, un fenómeno que suele modificar el régimen de lluvias y temperaturas en buena parte de Sudamérica. Según los últimos informes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el océano se encuentra actualmente en una transición desde una fase débil de La Niña hacia condiciones neutrales, con una probabilidad cercana al 90% de que el trimestre marzo-abril-mayo se mantenga sin un fenómeno dominante.

Sin embargo, distintos modelos climáticos coinciden en que El Niño podría desarrollarse hacia mediados de año, lo que cambiaría el patrón climático en el hemisferio sur y podría influir directamente en la campaña agrícola 2026/27.


Otoño con clima variable y posible déficit de lluvias

Mientras el sistema climático define su rumbo, los especialistas anticipan un otoño con fuerte variabilidad, sin un fenómeno dominante que ordene el comportamiento del clima.

En este período podrían registrarse temperaturas superiores a lo normal en varias regiones del país, incluyendo sectores del centro y oeste del litoral y del interior.

Al mismo tiempo, algunos informes advierten que podrían persistir episodios de déficit de lluvias en zonas productivas, combinados con períodos de calor y condiciones propicias para incendios rurales.


Qué pasaría si llega El Niño

El fenómeno El Niño se origina cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal, alterando la circulación atmosférica y el régimen de precipitaciones a escala global.

En el Cono Sur, históricamente está asociado a mayores precipitaciones en el centro-este de Argentina, especialmente en la región pampeana.

Esto incluye áreas clave de la producción agropecuaria como:

  • sur y centro de Santa Fe
  • norte de Buenos Aires
  • Entre Ríos
  • parte de La Pampa y Córdoba

En estas zonas, los eventos de El Niño suelen provocar aumentos en las lluvias y mayor frecuencia de tormentas intensas, con riesgo de excesos hídricos o inundaciones en determinados períodos.


Impacto posible en Santa Fe y la Pampa Húmeda

En la Pampa Húmeda, el comportamiento de El Niño puede ser determinante para la producción agrícola.

En años con este fenómeno, la región suele registrar:

  • mayor volumen de precipitaciones, especialmente en primavera y verano
  • recarga de suelos y napas, favorable para cultivos extensivos
  • tormentas más intensas, con riesgo de granizo o anegamientos

En el sur de Santa Fe, por ejemplo, el clima pampeano ya se caracteriza por veranos húmedos y tormentas severas, fenómenos que pueden intensificarse cuando el Pacífico entra en fase cálida.

Por su parte, en La Pampa el impacto puede variar según la región: el este, más húmedo, podría recibir lluvias adicionales, mientras que las áreas más secas del oeste suelen experimentar cambios menos marcados.


Un fenómeno clave para el agro

El posible regreso de El Niño genera especial atención en el sector agropecuario porque define gran parte del escenario productivo del país.

Si el evento se confirma hacia la segunda mitad del año, podría mejorar la disponibilidad de agua para los cultivos en la región núcleo. No obstante, los especialistas advierten que todavía existe incertidumbre sobre su intensidad y duración.

Por ahora, el panorama climático sigue abierto: un otoño de transición y un Pacífico que podría volver a marcar el pulso del clima argentino en los próximos meses.