Un debate que escala Con la intervención de la Iglesia, el tema suma una nueva dimensión y promete intensificarse en las próximas semanas. La discusión ya no gira sólo en torno al orden del espacio público, sino que pone sobre la mesa un dilema más profundo: cómo equilibrar las demandas de seguridad con la necesidad de dar respuestas a la exclusión social. Entre la prohibición total y la regulación, Rosario vuelve a enfrentarse a un debate incómodo, donde las soluciones rápidas chocan con problemas estructurales que llevan años sin resolverse

























