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La crisis universitaria suma otro capítulo y la UNR irá a una semana completa de paro

La tensión en las universidades públicas volvió a escalar y Rosario quedará atravesada por una nueva semana de conflicto. Los docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) agrupados en Coad anunciaron un paro de seis días consecutivos entre el 26 y el 31 de mayo, en el marco del plan de lucha impulsado a nivel nacional por Confederación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) frente al deterioro salarial y el reclamo por el financiamiento universitario.

La medida fue ratificada tras un plenario federal del que participaron representantes de más de 30 universidades nacionales. Allí, la delegación rosarina llevó una propuesta todavía más dura: avanzar con tres semanas de huelga durante mayo y evaluar un paro por tiempo indeterminado desde junio si el Gobierno nacional continúa sin aplicar la ley de financiamiento universitario.

Finalmente, la moción que reunió mayor consenso fue la convocatoria a un paro de semana completa hacia fines de mayo, acompañado por actividades de visibilización y protestas callejeras en distintos puntos del país. Además, quedó fijado un nuevo plenario para el 5 de junio, donde podrían definirse nuevas medidas de fuerza.

Salarios en caída y creciente malestar

Detrás de la decisión asoma un escenario cada vez más delicado para el sistema universitario. Desde Coad (Coordinadora de Asociaciones Docentesdenunciaron que el último aumento salarial otorgado por decreto fue de apenas 1,7 %, muy por debajo de la inflación informada por el Indec para ese período, que alcanzó el 3,4 %. “Seguimos perdiendo el doble de lo que aumenta el costo de vida”, advirtió el secretario general del gremio, Federico Gayoso.

Según datos difundidos por Conadu, los salarios docentes acumulan una caída real del 34,2 % desde el inicio de la gestión de Javier Milei. En términos concretos, un docente universitario con dedicación simple y diez años de antigüedad percibió en abril un salario bruto de 332 mil pesos, cifra que refleja una nueva pérdida del poder adquisitivo frente al año pasado.

En el gremio sostienen que el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario profundizó el deterioro económico de la docencia y llevó los ingresos a niveles comparables con los de diciembre de 2023. Para recuperar el poder de compra que tenían en 2015, señalaron, sería necesario un incremento superior al 100 %.

La amenaza sobre el segundo cuatrimestre

Mientras tanto, el conflicto ya empieza a proyectarse sobre el segundo semestre. Desde Coad impulsan la idea de realizar una consulta nacional para definir un eventual no inicio de clases después del receso invernal, una posibilidad que hace apenas unos meses parecía extrema y que ahora comienza a instalarse como una amenaza concreta dentro del calendario universitario.

La protesta docente llega además pocos días después de la multitudinaria Marcha Federal Universitaria, que volvió a poner en las calles el reclamo por el presupuesto para las casas de estudio. En ese contexto, los gremios buscan sostener la presión sobre el Gobierno y advierten que la crisis salarial ya no afecta solo a los trabajadores, sino también al funcionamiento mismo de la universidad pública.