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Chile pone en marcha un plan para evitar que la explotación del litio arrase con los ecosistemas de los salares andinos

El Consejo de Ministros para la Sustentabilidad y el Cambio Climático de Chile aprobó la creación de seis nuevos parques nacionales en la Región de Antofagasta, que en conjunto protegerán más de 184 mil hectáreas de ecosistemas salinos altoandinos. La medida forma parte de la Red de Salares Protegidos impulsada en el marco de la Estrategia Nacional del Litio, y permitirá resguardar humedales clave para la biodiversidad, donde habitan flamencos altoandinos, vicuñas y numerosas especies adaptadas a condiciones extremas del altiplano. Estas nuevas áreas se suman a los 10 salares y lagunas altoandinas protegidos en la Región de Atacama en 2025, fortaleciendo la conservación de estos frágiles ecosistemas del norte de Chile.

La decisión permitirá consolidar una Red de Salares Protegidos, que resguardará 11 ecosistemas salinos en la región. Estos se suman a los 10 salares y lagunas altoandinas protegidos en la Región de Atacama en noviembre de 2025.

La propuesta contempla la creación de seis nuevos parques nacionales: Parque Nacional Salar de Carcote; Parque Nacional Loyoques–Quisquiro; Parque Nacional Laguna Colache (Laguna Hedionda); Parque Nacional Pili; Parque Nacional Lessi Nisaya Hui’iantur Ckutckuntur; y Parque Nacional Laguna Azufrera.

Estos territorios albergan ecosistemas altoandinos altamente especializados, adaptados a condiciones extremas de altitud, radiación solar y escasez de agua. En ellos habitan especies emblemáticas como el flamenco andino, flamenco chileno y flamenco de James, además de vicuñas, zorros andinos y diversas aves migratorias que dependen de estos humedales para alimentarse y reproducirse.

En cuanto a la flora, predominan especies características del altiplano como tolas, llaretas y vegetación de vegas altoandinas, además de comunidades microbianas únicas presentes en los salares, clave para el funcionamiento de estos ecosistemas.

Con esta aprobación, el país avanza en la protección de humedales altoandinos y sistemas salinos, ecosistemas fundamentales para la regulación hídrica, la conservación de la biodiversidad y la resiliencia frente al cambio climático.

El crecimiento acelerado de la minería de litio en el noroeste argentino comienza a generar señales de alarma entre científicos y ambientalistas. La expansión de los proyectos extractivos en los salares de la Puna coincide con áreas clave de reproducción del flamenco andino (Phoenicoparrus andinus), una especie considerada vulnerable y cuya población total en Sudamérica no superaría los 80.000 individuos.

Esta ave, una de las tres especies de flamencos presentes en Argentina, se caracteriza por su plumaje rosado intenso combinado con blanco y negro y por su porte que puede superar el metro de altura. Durante el verano, forma colonias de nidificación en humedales poco profundos y salares ubicados a más de 4.000 metros de altura, en territorios compartidos por Argentina, Bolivia y Chile.

Gran parte de esos ambientes se encuentra dentro del llamado “triángulo del litio”, una de las principales reservas mundiales del mineral clave para la fabricación de baterías.

Expansión minera en los salares

De acuerdo con datos de la Secretaría de Minería de la Nación, en Argentina existen 38 proyectos vinculados al litio, distribuidos principalmente en las provincias de Salta, Catamarca y Jujuy. Solo en Salta se concentran 17 iniciativas en grandes salares.

La explotación se realiza mayoritariamente mediante la extracción de salmueras subterráneas, que luego se depositan en enormes piletones de evaporación para concentrar el mineral. Este método, utilizado por su menor costo operativo, implica transformaciones profundas en los ecosistemas de los salares y en la dinámica de los humedales altoandinos.

Especialistas advierten que estos ambientes cumplen un rol fundamental para la reproducción y alimentación de los flamencos.

Menos sitios de nidificación

El biólogo Enrique Derlindati, investigador de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Salta, lleva más de tres décadas estudiando estas aves. Según explica, los relevamientos recientes muestran cambios preocupantes en sus patrones reproductivos.

Los datos surgen del Sexto Censo Internacional Simultáneo de Flamencos del Cono Sur, coordinado por el Conicet y organizaciones científicas de la región. El monitoreo, que se realiza cada cinco años, detectó en los últimos quince años una menor proporción de ejemplares juveniles en los ambientes naturales.

Para los investigadores, esta tendencia podría estar vinculada con la creciente presión sobre los salares donde se establecen las colonias reproductivas.

“Los flamencos andinos buscan lugares aislados para nidificar. Hoy muchas de esas áreas coinciden con zonas de exploración o explotación de litio”, señalan los especialistas.

Ecosistemas con escasa protección

Más allá del impacto directo de la actividad extractiva, científicos y organizaciones ambientales advierten que el problema también revela una débil protección legal de los humedales de altura.

Muchos salares y lagunas de la Puna no cuentan con categorías estrictas de conservación ni con marcos regulatorios específicos que limiten la expansión de la minería en áreas críticas para la biodiversidad. A diferencia de otros países de la región, tampoco existen regulaciones uniformes que obliguen a suspender las operaciones durante períodos de reproducción de especies sensibles.

Los expertos sostienen que el desarrollo de la minería del litio podría realizarse con criterios ambientales más estrictos, incluyendo evaluaciones acumulativas de impacto y restricciones temporales durante la temporada de nidificación, que se extiende entre noviembre y febrero.

Mientras la demanda global de litio continúa creciendo, la discusión sobre cómo compatibilizar la transición energética con la preservación de ecosistemas frágiles se vuelve cada vez más urgente en los salares de la Puna, donde la supervivencia del flamenco andino depende de ambientes que hoy enfrentan una presión extractiva inédita.