Miles de mujeres y disidencias recorrieron el centro de la ciudad hasta el Monumento a la Bandera en una nueva jornada de lucha por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La movilización sumó cuestionamientos a la reforma laboral y al ajuste impulsado a nivel nacional.
En el marco del 8 de marzo, Rosario volvió a ser escenario de una multitudinaria movilización feminista que atravesó el centro de la ciudad con consignas políticas, sociales y laborales. La marcha, que partió desde plaza San Martín y concluyó en el Monumento a la Bandera, reunió a organizaciones feministas, sindicatos, agrupaciones sociales y partidos políticos que expresaron su preocupación por el impacto de las políticas económicas del Gobierno nacional.
Entre los principales reclamos se destacaron el rechazo a la reforma laboral, advertida por los colectivos convocantes como un posible retroceso en derechos conquistados, además de demandas vinculadas a la violencia de género, la precarización del trabajo y la reducción de programas estatales de asistencia. En un contexto económico complejo, la movilización volvió a poner en el centro del debate público la situación de las mujeres y diversidades frente al ajuste y las transformaciones en el mundo laboral.


























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