Bienvenidos a Todavía no es tarde

Una familia rosarina necesitó más de $1,6 millones en mayo para no caer en la pobreza

Una familia tipo integrada por dos adultos y dos niños, propietaria de su vivienda, necesitó en mayo más de 1,6 millones de pesos para no ser considerada pobre en Rosario. Así surge del último informe elaborado por la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que releva la evolución de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) en la ciudad.

El dato refleja el costo de los bienes y servicios esenciales que requiere un hogar para cubrir sus necesidades básicas. Mientras la Canasta Básica Alimentaria establece el umbral de indigencia, la Canasta Básica Total incorpora gastos vinculados a transporte, vestimenta, salud, educación y otros consumos indispensables para la vida cotidiana.

La cifra vuelve a poner en evidencia el desafío que enfrentan miles de hogares rosarinos para sostener su nivel de vida en un contexto donde los salarios continúan corriendo detrás de los costos de subsistencia.

Los alimentos siguen presionando el bolsillo

Uno de los principales motores del aumento continúa siendo el rubro alimentario. En los últimos meses, distintos productos básicos registraron incrementos que impactaron de manera directa sobre la canasta familiar.

Según los relevamientos de la Usina de Datos, las variaciones más importantes se observaron en frutas, lácteos, carnes y verduras, productos que ocupan una porción central del gasto mensual de cualquier hogar.

Aunque algunos alimentos mostraron bajas puntuales, el comportamiento general de los precios mantiene una tendencia alcista que repercute especialmente en los sectores de ingresos medios y bajos.

La pobreza tiene una vara cada vez más alta

La medición permite dimensionar cómo se modificó el costo de vida en Rosario durante los últimos meses. En abril de 2025, una familia tipo necesitaba alrededor de 1,2 millones de pesos para no ser pobre. Un año después, ese valor supera ampliamente los 1,6 millones, marcando un incremento significativo en términos nominales.

La situación adquiere mayor relevancia si se considera que muchos acuerdos salariales quedaron por debajo de la evolución acumulada de las canastas básicas, reduciendo el poder adquisitivo de amplios sectores de trabajadores y jubilados.

La realidad detrás de los números

Más allá de los indicadores técnicos, la evolución de la Canasta Básica Total funciona como un termómetro de las dificultades cotidianas que enfrentan las familias para llegar a fin de mes.

El aumento sostenido de los gastos esenciales obliga a destinar una porción cada vez mayor de los ingresos a cubrir necesidades básicas, dejando menos margen para el ahorro, la recreación o consumos no indispensables.

En Rosario, donde el costo de vida suele ubicarse entre los más altos del interior del país, el dato de mayo vuelve a encender alertas sobre el impacto social de la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para sostener condiciones mínimas de bienestar.