Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional realizarán un paro con interrupción total de pronósticos y alertas durante varias horas este viernes 24 de abril. La medida, en medio de despidos y recortes, podría afectar la operación de vuelos, el transporte y otras actividades en todo el país
La medida fue anunciada por trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional en el marco de un conflicto que viene escalando por despidos, recortes presupuestarios y el deterioro de las condiciones laborales. En ese contexto, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmó un paro nacional y advirtió que no habrá vuelos durante la jornada como parte del reclamo por el despido de 140 trabajadores del organismo.
El “apagón” implicará la suspensión de la emisión de pronósticos, alertas tempranas y otros servicios esenciales durante parte del día, lo que en la práctica dejará sin información clave a sectores sensibles.
El impacto más inmediato se sentirá en la aviación. Sin reportes meteorológicos oficiales, podrían registrarse demoras, reprogramaciones e incluso cancelaciones de vuelos en distintos puntos del país. Pero no será el único sector afectado: la ausencia de datos también compromete actividades agropecuarias, operaciones portuarias y la planificación del transporte en general.
Desde el sector advierten que la medida busca visibilizar una situación crítica que, sostienen, pone en riesgo no solo las fuentes de trabajo sino también el funcionamiento de un organismo clave para la prevención de eventos extremos. En ese sentido, remarcan que la falta de inversión y personal impacta directamente en la capacidad de respuesta ante fenómenos climáticos cada vez más frecuentes.
Así, el conflicto excede lo estrictamente gremial y abre un interrogante más amplio: qué pasa cuando un servicio esencial deja de operar, aunque sea por unas horas, en un contexto donde la información meteorológica resulta cada vez más determinante.


























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