Quizás la mayor ironía de la guerra de Irán reside en que ahora todas las partes parecen reconocer lo que debería haber sido obvio desde el principio: la victoria total nunca fue realmente alcanzable. La guerra se convirtió en una demostración, no de la ausencia de poder, sino de sus límites
Informes de inteligencia de Estados Unidos indican que Teherán comenzó a desplegar explosivos navales en el paso estratégico por donde circula cerca del 20% del crudo global. La medida eleva el riesgo para el transporte energético y provoca fuerte volatilidad en los mercados


























