El Presidente salió a blindar a su jefe de Gabinete en el Congreso, pese a las denuncias por enriquecimiento ilícito. Gritos, acusaciones y una escena que deja al Gobierno al borde de pagar el costo de su propia narrativa anticasta.
El Presidente salió a blindar a su jefe de Gabinete en el Congreso, pese a las denuncias por enriquecimiento ilícito. Gritos, acusaciones y una escena que deja al Gobierno al borde de pagar el costo de su propia narrativa anticasta.
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