La medida busca reducir la informalidad laboral mediante beneficios para empleadores que registren personal y contempla la condonación de deudas previsionales acumuladas por relaciones laborales no declaradas
El Gobierno nacional reglamentó el régimen de regularización del empleo no registrado previsto en la reforma laboral y puso en marcha un esquema que permite a las empresas formalizar trabajadores con beneficios impositivos y previsionales. La medida fue oficializada mediante el Decreto 409/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, y forma parte del proceso de implementación de la Ley de Modernización Laboral.
Incentivos para blanquear empleo
El nuevo Régimen de Promoción del Empleo Registrado (PER) permite regularizar relaciones laborales que se encuentren total o parcialmente fuera de registro. Esto incluye tanto trabajadores completamente no declarados como aquellos cuyos datos laborales —fecha de ingreso, remuneración o jornada— hayan sido registrados de manera incorrecta.
Como principal incentivo, los empleadores podrán acceder a la condonación de una parte de las deudas generadas por aportes y contribuciones a la seguridad social vinculadas a esas relaciones laborales, además de otros beneficios administrativos y previsionales previstos por la normativa.
Menos cargas patronales
La reglamentación se complementa con el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), que establece reducciones de más del 85% en determinadas contribuciones patronales para nuevas contrataciones formalizadas entre mayo de 2026 y abril de 2027. Los beneficios pueden extenderse durante un plazo de hasta 48 meses desde el alta de cada trabajador.
El esquema está orientado especialmente a personas que se encontraban desempleadas, desarrollaban actividades como monotributistas o no contaban con empleo registrado en el sector privado.
La apuesta oficial contra la informalidad
Desde el Gobierno sostienen que el objetivo es facilitar la transición desde la economía informal hacia el empleo registrado, reduciendo los costos iniciales de contratación y otorgando previsibilidad a las empresas. La informalidad laboral continúa siendo uno de los principales problemas estructurales del mercado de trabajo argentino, afectando a millones de trabajadores que carecen de aportes jubilatorios, cobertura social y protección legal.
Debate sobre el alcance de la medida
Mientras el sector empresario recibió favorablemente la reglamentación por considerar que reduce costos y promueve la contratación formal, sectores sindicales y especialistas laborales advierten que la condonación de deudas podría terminar beneficiando a empleadores que incumplieron durante años con sus obligaciones previsionales. El verdadero impacto de la medida comenzará a medirse en los próximos meses, cuando se conozca cuántas empresas adhieren al régimen y cuántos trabajadores logran incorporarse al sistema formal.


























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