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Mil65, la apuesta social de Javkin para acompañar a la infancia y combatir la soledad en la vejez

La Municipalidad de Rosario lanzará este martes el programa Mil65, una estrategia que apunta a concentrar recursos, equipos y dispositivos de acompañamiento en dos etapas consideradas críticas de la vida: la primera infancia y la vejez. La iniciativa, que será presentada por el intendente Pablo Javkin en el teatro La Comedia, busca fortalecer el seguimiento personalizado de niños de hasta tres años y de adultos mayores, especialmente aquellos que viven solos. Según datos oficiales, en la ciudad hay más de 40.000 chicos transitando sus primeros mil días de vida y más de 143.000 personas mayores de 65 años, de las cuales unas 40.000 viven sin compañía permanente.

Los primeros mil días, una etapa clave

Uno de los ejes centrales del programa estará destinado a reforzar el acompañamiento durante los primeros años de vida. Para ello, el municipio impulsará una libreta única de seguimiento y un libro guía elaborado junto a especialistas en salud infantil, con información sobre vacunación, controles médicos, desarrollo emocional, alimentación y crianza. Además, se ampliará la red de atención de primera infancia incorporando nuevas salas a los Centros Cuidar y fortaleciendo el trabajo territorial con las familias que requieran mayor acompañamiento.

Combatir la soledad de los mayores

El segundo gran objetivo de Mil65 será atender una problemática creciente en las grandes ciudades: la soledad de los adultos mayores. El programa contempla dispositivos de acompañamiento personalizado, actividades comunitarias y el fortalecimiento de la Escuela Municipal de Gerontología para mejorar la formación de quienes trabajan en el cuidado de este sector. La iniciativa también prevé articular acciones con universidades, organizaciones sociales, credos e instituciones de la ciudad para construir redes de contención más amplias.

Un cambio de enfoque

Desde el Ejecutivo municipal sostienen que Mil65 no representa simplemente un nuevo programa, sino una reorientación de las políticas sociales existentes. La idea es pasar de intervenciones generales a un seguimiento más cercano de las personas en situación de vulnerabilidad, apostando a la prevención, la cercanía y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios en una ciudad atravesada por profundas transformaciones sociales.