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La carne vuelve a subir por encima de la inflación y acumula fuertes aumentos: 60% en cinco meses

Los precios de la carne vacuna registraron un nuevo incremento significativo en febrero, con una suba promedio del 7,4%, por encima del índice general de inflación mensual, según datos del sector frigorífico. La tendencia se inscribe en un proceso de aumentos sostenidos: en los últimos cinco meses, los valores acumulan cerca de un 60% de incremento.

El relevamiento indica que los cortes más consumidos encabezaron las subas mensuales. La nalga y el cuadril aumentaron cerca del 8%, mientras que la paleta se ubicó levemente por encima de ese nivel. En tanto, la carne picada subió más de 7% y el asado mostró un incremento más moderado, del 5,7%.

En términos de precios, el kilo de asado ronda los $16.850, mientras que cortes como el cuadril y la nalga ya superan los $19.000 y los $20.000, respectivamente, consolidando un escenario de fuerte presión sobre el consumo.

A nivel interanual, el incremento es aún más pronunciado. El precio promedio de los cortes vacunos subió más de 60% en el último año, muy por encima de la inflación general. Dentro del rubro, el asado lidera con un alza cercana al 68%, seguido por cuadril, paleta y nalga, todos con subas superiores al 60%.

El fenómeno no se limita a la carne vacuna. El pollo, por ejemplo, registró un aumento mensual del 10,2%, aunque en la comparación anual muestra una suba menor, lo que implica un abaratamiento relativo frente a la carne bovina.

Desde el sector explican que las subas responden principalmente a la escasez de hacienda disponible. Según datos de la Cámara de Matarifes y Abastecedores, el stock ganadero se mantiene estancado en torno a las 50 millones de cabezas desde hace décadas, lo que limita la oferta. A esto se suman los efectos de la sequía de 2022 y 2023, que provocaron una caída del rodeo.

En esa línea, informes sectoriales señalan que entre 2021 y 2025 se perdieron alrededor de 500.000 cabezas de ganado, mientras que la producción de carne cayó cerca de un 10% interanual. La menor disponibilidad impacta directamente en los precios al consumidor.

En el corto plazo, algunos cortes comenzaron a mostrar movimientos dispares entre febrero y marzo, con bajas puntuales en productos como el asado o el matambre. Sin embargo, desde el sector advierten que estas correcciones responden más a la necesidad de sostener las ventas que a un cambio estructural en la tendencia.

La suba de precios ya tiene impacto en el consumo interno, que cayó alrededor de un 13% interanual, con un promedio de 47,9 kilos por habitante en los últimos doce meses. En paralelo, crece la preocupación en la cadena comercial por la tensión entre costos y precios finales, lo que podría afectar la sustentabilidad del sector.