El Gobierno provincial informó que el departamento Rosario cerró el primer semestre con 45 homicidios, el registro más bajo desde que existen estadísticas comparables. La administración de Maximiliano Pullaro atribuye la caída a la combinación de mayor presencia policial, control penitenciario e investigaciones criminales coordinadas con las fuerzas federales
El Gobierno de Santa Fe presentó este jueves un nuevo informe sobre la evolución de los indicadores de seguridad y destacó que el primer semestre de 2026 cerró con la menor cantidad de homicidios registrados en el departamento Rosario en los últimos 25 años. Según los datos oficiales, entre enero y junio se contabilizaron 45 asesinatos, una cifra que profundiza la tendencia descendente observada desde el inicio de la actual gestión provincial.
La presentación estuvo encabezada por el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini, y por el secretario de Análisis y Gestión de la Información, Esteban Santantino, quienes señalaron que la reducción de la violencia letal responde a un conjunto de políticas que incluyen el fortalecimiento del patrullaje, el endurecimiento de los controles en las cárceles, el trabajo de inteligencia criminal y la coordinación con las fuerzas federales a través del Plan Bandera.
Una caída sostenida desde 2023
Las cifras oficiales muestran una reducción significativa respecto de los años de mayor violencia. En el primer semestre de 2023, el departamento Rosario había registrado 150 homicidios, mientras que en igual período de 2024 la cifra descendió a 59, en 2025 se ubicó en 69 y este año alcanzó los 45 casos. La comparación implica una disminución cercana al 70% en apenas tres años. A nivel provincial, la baja acumulada fue del 67%.
La serie histórica también permite dimensionar el cambio respecto de otros períodos críticos. Durante la última década, Rosario llegó a superar ampliamente el centenar de homicidios en los primeros seis meses de varios años, convirtiéndose en uno de los principales focos de violencia vinculada al crimen organizado en el país.
Las claves que señala el Gobierno
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad atribuyen los resultados a una mayor inversión en infraestructura policial y equipamiento, al incremento de patrulleros en las calles, a la reducción de los tiempos de respuesta del sistema 911 y al fortalecimiento de las investigaciones sobre organizaciones criminales.
Los funcionarios también destacaron el impacto de los cambios implementados en el sistema penitenciario para limitar la capacidad operativa de los líderes de bandas delictivas desde las cárceles, una de las estrategias centrales de la política de seguridad impulsada por la administración provincial. Además, remarcaron que la disminución de homicidios estuvo acompañada por una baja en los casos de personas heridas con armas de fuego, otro de los indicadores utilizados para medir la violencia altamente lesiva.
Un indicador que seguirá bajo evaluación
Aunque las estadísticas muestran una reducción inédita en la cantidad de homicidios, el desafío para la Provincia será sostener esa tendencia en el tiempo y consolidarla como una política pública permanente. Los datos difundidos corresponden a uno de los delitos de mayor impacto social y permiten observar una mejora respecto de los años más críticos que atravesó Rosario.
Al mismo tiempo, especialistas en seguridad suelen advertir que la evolución de estos indicadores requiere un seguimiento prolongado para determinar si la disminución responde a un cambio estructural en la dinámica del delito o a una coyuntura favorable. En ese contexto, el cierre del primer semestre representa un dato relevante para la gestión provincial, pero también un punto de referencia para evaluar la continuidad de las políticas de prevención, investigación y control del crimen organizado durante los próximos meses.

























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