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La UNR tendrá otra semana sin clases por un paro docente que profundiza el conflicto universitario

La Universidad Nacional de Rosario volverá a tener una semana marcada por el conflicto docente. Los profesores e investigadores nucleados en la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) realizarán un paro de cinco días, desde este lunes 28 de septiembre hasta el viernes 2 de octubre, por lo que no habrá clases en las facultades ni en las escuelas preuniversitarias durante toda la semana.

La particularidad de esta nueva medida es que el gremio rosarino decidió avanzar por fuera de la estrategia definida por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu). Mientras la federación resolvió llevar adelante un paro de entre 48 y 72 horas, Coad optó por una huelga de toda la semana en conjunto con la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (Adiuc), e invitó a otras organizaciones de base a sumarse.

La decisión fue tomada después de una consulta entre los docentes de la UNR, en la que la opción de profundizar las medidas de fuerza obtuvo un fuerte respaldo. De esta manera, Rosario vuelve a diferenciarse dentro del mapa gremial universitario nacional y sostiene una estrategia de presión que Coad viene planteando desde hace meses.

Un conflicto que se prolonga durante todo el año

El reclamo tiene como ejes la recomposición de los salarios docentes y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y posteriormente sostenida tras el veto presidencial. En particular, los gremios reclaman la aplicación de los artículos vinculados con la actualización salarial y las becas estudiantiles.

La disputa salarial se agravó en las últimas semanas. Según Coad, las negociaciones con el Gobierno nacional volvieron a fracasar y la propuesta oficial no alcanza para recomponer el deterioro acumulado de los ingresos. El gremio rosarino cuestionó además la decisión de Conadu de optar por una medida de menor duración y consideró que el escenario exige profundizar el plan de lucha.

El conflicto universitario no es nuevo para la comunidad educativa rosarina. Durante 2026 se sucedieron paros de distinta duración, desde jornadas aisladas hasta semanas completas. En agosto, por ejemplo, los docentes de la UNR realizaron una semana de huelga y posteriormente sumaron otras 48 horas de protesta.

A mediados de septiembre, Coad había llevado a una consulta entre sus afiliados distintas alternativas para definir cómo continuar. Una de las opciones era directamente un paro por tiempo indeterminado y obtuvo el 50% de los votos, mandato que luego fue llevado al plenario nacional de Conadu.

La situación salarial, en el centro de la disputa

La discusión excede el calendario de clases. El deterioro de los ingresos se convirtió en uno de los principales puntos de tensión dentro de las universidades nacionales y comienza a impactar también sobre las condiciones de trabajo de los docentes.

Una investigación realizada por equipos de la propia UNR aporta una dimensión adicional al problema. Un relevamiento entre más de mil docentes universitarios y preuniversitarios mostró que el 38,4% de quienes respondieron había considerado seriamente renunciar a su trabajo en la universidad. Entre los motivos aparecen la pérdida de poder adquisitivo, la necesidad de multiplicar empleos y el impacto de la situación económica sobre las condiciones laborales.

En paralelo, el reclamo gremial se sostiene en la discusión sobre la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. La Justicia también intervino en el conflicto y estableció plazos para que el Gobierno nacional responda respecto de la ejecución de los artículos referidos a salarios y becas, un punto que los sindicatos consideran central para destrabar la disputa.

Qué pasa esta semana en Rosario

Con el nuevo paro, miles de estudiantes de la UNR deberán afrontar otra semana sin clases presenciales. La medida alcanza tanto a las facultades como a las escuelas medias dependientes de la Universidad, aunque las actividades administrativas y aquellas que no estén comprendidas por la huelga docente pueden mantener su funcionamiento.

La decisión de Coad vuelve a colocar a Rosario en el centro del conflicto universitario nacional. La diferencia con la estrategia adoptada por Conadu también muestra que dentro del propio movimiento docente existen distintas posiciones sobre el ritmo y la intensidad que debe tener el plan de lucha.

Mientras tanto, la comunidad universitaria vuelve a quedar atravesada por una disputa que lleva meses sin una resolución de fondo. Para los docentes, el reclamo salarial y el cumplimiento de la ley son condiciones indispensables para sostener sus puestos de trabajo; para los estudiantes, cada nueva jornada de paro vuelve a alterar el calendario académico y la continuidad de las cursadas.

La semana que comienza será, así, otro capítulo de un conflicto que ya dejó de ser episódico en la UNR y que mantiene abierta la discusión sobre salarios, financiamiento y el futuro de la universidad pública.