Tras años de reclamos vecinales y cinco meses de monitoreo sistemático, el concejal Julián Ferrero, de Ciudad Futura, presentó una denuncia penal por la contaminación persistente del arroyo Ludueña. La investigación reúne fotografías, videos, análisis técnicos y relevamientos aéreos que apuntan a un conducto ilegal ubicado en las inmediaciones del barrio privado Los Pasos del Jockey
La contaminación crónica del arroyo Ludueña llegó finalmente a losTribunales. Este martes, el concejal rosarino Julián Ferrero, presidente de la Comisión de Ecología del Concejo Municipal e integrante de Ciudad Futura, presentó una denuncia penal ante el Área de Investigación de Delitos Ambientales del Ministerio Público de la Acusación para que se investigue el origen de las descargas que desde hace años degradan uno de los principales cursos de agua de la ciudad.
La presentación judicial reúne una extensa documentación compuesta por fotografías, videos, testimonios de vecinos, estudios de calidad del agua y relevamientos técnicos que registraron la presencia reiterada de efluentes cloacales, líquidos espumosos, aguas turbias y cambios de coloración compatibles con procesos de contaminación.
Según se plantea en la denuncia, no se trataría de episodios aislados sino de un fenómeno recurrente que se repite desde hace años en un sector específico de la cuenca.
El monitoreo ciudadano impulsado por Ciudad Futura
Uno de los aspectos centrales de la presentación es el trabajo de seguimiento realizado durante cinco meses por vecinos de la zona junto a equipos vinculados a Ciudad Futura.
El monitoreo se desarrolló entre fines de diciembre y abril en el tramo comprendido entre la autopista Rosario-Córdoba y la calle León Millerini. Durante ese período se documentó un patrón constante de vertidos, acompañado por olores nauseabundos, espuma y alteraciones visibles en el aspecto del agua.
Ferrero explicó que la iniciativa surgió ante la ausencia de respuestas efectivas de los organismos competentes y buscó generar evidencia suficiente para impulsar una investigación judicial.
«Tenemos todas las pruebas para demostrar la contaminación del arroyo Ludueña», sostuvo el edil, quien remarcó que la información recopilada incluye registros fotográficos, análisis técnicos, imágenes aéreas y testimonios especializados.
La sospecha sobre un conducto cercano a una urbanización privada
Uno de los elementos que más interés genera dentro de la investigación es la detección de un conducto que, en principio, tendría carácter pluvial pero que estaría descargando líquidos de características incompatibles con ese tipo de infraestructura.
El relevamiento aéreo permitió identificar ese punto de descarga en las inmediaciones del barrio privado Los Pasos del Jockey, una de las urbanizaciones cerradas más importantes del oeste rosarino.
Si bien los denunciantes aclaran que será la Justicia la encargada de determinar responsabilidades y establecer el origen exacto de los vertidos, una de las hipótesis que se incorporó a la presentación es que la contaminación podría estar vinculada con actividades desarrolladas en esa zona o en sus alrededores.
La denuncia solicita precisamente que se investigue la procedencia de los líquidos vertidos y que se identifique a los eventuales responsables.
Un arroyo convertido en cloaca a cielo abierto
Entre quienes impulsaron la denuncia se encuentra Marcelo Ferraro, vecino de Fisherton que desde hace años registra casi a diario el estado del arroyo.
Según relató, los reclamos llevan más de siete años sin obtener soluciones de fondo. En ese tiempo, afirmó, se sucedieron descargas permanentes de aguas servidas y residuos que transformaron al Ludueña en un curso de agua fuertemente degradado.
Las imágenes incorporadas a la causa muestran acumulación de basura, espuma persistente y aguas con tonalidades blanquecinas o verdosas, una situación que los vecinos consideran incompatible con un ecosistema saludable.
«El arroyo es una cloaca y un basural a cielo abierto», resumió el vecino al describir el deterioro de un espacio que décadas atrás era utilizado para actividades recreativas y de contacto con la naturaleza.
El objetivo de frenar el daño ambiental
La denuncia no sólo busca establecer responsabilidades penales. También persigue el cese inmediato de los vertidos y la recuperación ambiental del Ludueña.
Desde Ciudad Futura sostienen que la acumulación de pruebas permite avanzar en una investigación sólida y esperan que la Justicia determine quién o quiénes están detrás de las descargas que afectan al arroyo.
Para los impulsores de la acción judicial, el objetivo final es revertir un proceso de degradación que lleva años y recuperar uno de los principales corredores ambientales de Rosario, considerado clave para la biodiversidad urbana y para la identidad paisajística de la ciudad.

























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