Con el respaldo del PRO, sectores de la UCR y otros bloques aliados, La Libertad Avanza logró frustrar en la Cámara baja una sesión que buscaba avanzar con la interpelación y la censura al jefe de Gabinete. Horas después, el Gobierno también canceló la presentación que Adorni debía realizar en el Senado, profundizando las críticas de la oposición por la falta de controles institucionales en medio de las denuncias que lo rodean
El Gobierno nacional consiguió este martes un nuevo alivio político para el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al bloquear en la Cámara de Diputados una sesión especial convocada por la oposición para impulsar su interpelación y una eventual moción de censura. La maniobra fue posible gracias a la ausencia coordinada de legisladores de La Libertad Avanza, el PRO, buena parte de la UCR y otros bloques considerados dialoguistas, que impidieron alcanzar el quórum necesario para abrir el debate.
Cuando venció el plazo reglamentario para reunir a los diputados en el recinto, apenas 117 legisladores habían ocupado sus bancas, doce menos de los 129 requeridos. De esa manera, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, dio por caída la sesión impulsada por los sectores opositores.
El acuerdo entre aliados para ganar tiempo
La frustración de la convocatoria no fue producto del azar. Durante las horas previas, el oficialismo había tejido un acuerdo con bloques aliados para trasladar la discusión a la comisión de Asuntos Constitucionales, que recién comenzará a tratar los expedientes vinculados a Adorni la próxima semana. La decisión le permite al Gobierno ganar tiempo y mantener el control sobre los plazos parlamentarios, evitando una definición inmediata sobre los pedidos de interpelación.
La estrategia fue acompañada por el PRO, la UCR, el MID e Innovación Federal, espacios que volvieron a desempeñar un papel clave en el sostenimiento legislativo del oficialismo. También se destacaron las ausencias de legisladores alineados con el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro, entre ellos integrantes de Provincias Unidas, cuya presencia podría haber acercado a la oposición al número necesario para habilitar el debate.
La cancelación de la exposición en el Senado
Mientras tanto, el cerco institucional alrededor de Adorni parece seguir reforzándose. En paralelo con el fracaso de la sesión en Diputados, el Gobierno decidió cancelar el informe de gestión que el jefe de Gabinete tenía previsto presentar el próximo 2 de julio ante el Senado.
La decisión fue comunicada por la presidenta del bloque libertario en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien argumentó que no existían condiciones políticas para desarrollar la exposición y admitió que el oficialismo buscó evitar que la comparecencia derivara en una extensa interpelación pública.
Críticas por el debilitamiento de los controles
Las explicaciones oficiales no hicieron más que alimentar los cuestionamientos de la oposición. Distintos sectores interpretaron la suspensión como un nuevo intento de esquivar el escrutinio parlamentario en momentos en que el funcionario enfrenta denuncias y atraviesa uno de los períodos de mayor desgaste político desde su llegada al cargo.
A la par, La Libertad Avanza también avanzó en modificaciones reglamentarias dentro del Senado para elevar las mayorías necesarias que permitan impulsar una eventual interpelación. La combinación de acuerdos parlamentarios, control de las comisiones y cambios en las condiciones de debate consolidó un esquema de protección política que, según denuncian los bloques opositores, dificulta el funcionamiento de los mecanismos de control previstos por el Congreso.
Los socios del oficialismo, otra vez decisivos
El episodio volvió a exponer la dependencia del oficialismo de sus socios legislativos. Aunque el Gobierno carece de mayorías propias, logró una vez más preservar a uno de sus principales funcionarios gracias al acompañamiento de sectores que, pese a declararse independientes o dialoguistas, terminaron alineándose con la estrategia diseñada por la Casa Rosada para evitar que Adorni diera explicaciones ante el Parlamento.

























Deja una respuesta