Los últimos comercios dejarán el emblemático inmueble de Sarmiento y Córdoba el 30 de junio. El conflicto entre propietarios y administradores terminó de sellar el cierre del paseo comercial
La crisis de La Favorita suma un nuevo capítulo. El próximo 30 de junio cerrarán los últimos locales que continúan funcionando dentro del histórico edificio ubicado en la esquina de Sarmiento y Córdoba, poniendo fin a una experiencia comercial que había sido presentada como uno de los principales proyectos para revitalizar el centro de Rosario.
De esta manera, el complejo volverá a quedar completamente vacío apenas cuatro años después de su reapertura, una iniciativa que había despertado expectativas tanto en el sector comercial como en las autoridades municipales por su potencial para recuperar la actividad en una de las zonas más tradicionales de la ciudad.
El final de un proyecto que no logró consolidarse
Según se confirmó en las últimas horas, los contratos de los comercios que aún permanecen en el edificio vencerán a fines de junio y no serán renovados. Entre ellos se encuentra el centro comercial de capitales chinos que opera en el subsuelo y que era uno de los principales espacios aún activos dentro del complejo.
El cierre definitivo llega después de meses de incertidumbre y de un creciente conflicto entre la familia propietaria del inmueble y la empresa encargada de la explotación comercial del paseo. Las diferencias contractuales terminaron afectando la continuidad de los negocios y aceleraron la salida de numerosos locatarios.
La crisis del centro también pesa
Más allá de las disputas empresariales, comerciantes y operadores del sector coinciden en que el deterioro de la actividad económica en el centro rosarino fue otro de los factores determinantes para el fracaso del proyecto. La caída del consumo, la reducción del flujo de compradores y los cambios en los hábitos comerciales impactaron directamente en el desempeño de los locales.
Durante los últimos años, numerosos comercios fueron abandonando el complejo y varios espacios quedaron vacantes, una situación que terminó por debilitar la propuesta comercial que había nacido con la intención de convertirse en un polo de atracción para rosarinos y turistas.
Un símbolo de Rosario con futuro incierto
La historia de La Favorita ocupa un lugar especial en la memoria colectiva de los rosarinos. Durante décadas fue uno de los grandes emblemas comerciales de la ciudad y su reapertura había sido celebrada como el renacimiento de un edificio histórico que forma parte del patrimonio urbano local.
Sin embargo, el cierre de todos los locales vuelve a abrir interrogantes sobre el futuro del inmueble. Por el momento no existe una definición pública acerca de qué destino tendrá el edificio una vez que quede completamente desocupado a partir de julio.
Una señal de alarma para el comercio rosarino
El desenlace de La Favorita trasciende la situación de un edificio en particular y refleja las dificultades que atraviesa el comercio tradicional en el centro de Rosario. La pérdida de actividad, los cambios en las modalidades de consumo y las dificultades para sostener grandes superficies comerciales aparecen como desafíos cada vez más visibles para uno de los sectores históricos de la economía local.


























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