El Gobierno activó recortes para garantizar el abastecimiento en hogares. La medida golpea al transporte y la actividad, y vuelve a exponer la fragilidad del sistema energético
La llegada anticipada del frío ya empezó a sentirse en el sistema energético argentino: el Gobierno dispuso cortes de gas a industrias y estaciones de GNC para priorizar el consumo en los hogares, en una señal temprana de tensión antes del invierno.
La medida alcanza principalmente a usuarios con contratos “interrumpibles”, entre ellos muchas estaciones de servicio que venden Gas Natural Comprimido (GNC), que comenzaron a ver restringido o directamente suspendido el suministro.
En concreto, implica que parte de las estaciones no pueden cargar GNC, mientras que otras operan con cupos limitados, dependiendo del tipo de contrato que tengan con las distribuidoras.
El impacto no es menor: desde el sector estiman que entre el 30% y el 35% de las estaciones podrían verse afectadas, lo que genera complicaciones para el transporte y los usuarios que dependen de este combustible más económico.
El detonante es claro: una baja de temperaturas más intensa de lo habitual para esta época del año disparó la demanda residencial, obligando a redireccionar el suministro hacia los hogares, que tienen prioridad en el esquema energético.
Se trata de un mecanismo previsto —y habitual— en momentos de alta demanda: primero se recorta a los contratos interrumpibles, luego a sectores productivos, para evitar cortes en viviendas, hospitales y servicios esenciales.
Pero el dato de fondo vuelve a repetirse. La medida llegó antes del invierno, lo que reaviva dudas sobre la capacidad del sistema para responder cuando las temperaturas bajen aún más.
Detrás de la coyuntura aparece un problema estructural: la falta de infraestructura suficiente para sostener los picos de consumo. Aun con una producción creciente de gas, los límites en transporte y distribución siguen obligando a administrar la escasez en los momentos críticos.
Así, el primer frente frío del año no solo trajo abrigos y calefacción: también volvió a encender una alarma conocida en la Argentina.


























Deja una respuesta