Informes reservados citados por The New York Times revelan que Teherán conserva la mayor parte de sus bases y arsenales de misiles pese a los ataques de Washington e Israel. Mientras crece la preocupación por la escasez de municiones estadounidenses, el régimen iraní intensifica su estrategia de hostigamiento naval con enjambres de lanchas rápidas en el estrecho de Ormuz


























