Bienvenidos a Todavía no es tarde

Santa Fe reabre la paritaria en un clima de tensión con los docentes y la inflación como eje de la negociación

Después de casi cuatro meses sin reuniones formales, el Gobierno de Santa Fe volverá a sentarse a la mesa paritaria con los sindicatos que representan a la administración pública provincial. La convocatoria, prevista para este jueves 16 de julio, marcará el comienzo de una negociación que se anticipa compleja, especialmente en el sector docente, donde las diferencias entre las partes se mantienen abiertas desde el inicio del año.

La jornada comenzará con el encuentro entre el Ejecutivo y los gremios de la administración central, mientras que por la tarde será el turno de Amsafé y Sadop, los sindicatos que representan a los docentes de las escuelas públicas y privadas. También habrá una instancia de negociación con los trabajadores de la salud.

La inflación vuelve a marcar la agenda

El principal dato que condicionará las conversaciones será la evolución del índice de precios durante la primera mitad del año. Tanto el Gobierno como los gremios esperan conocer el comportamiento definitivo de la inflación para utilizarlo como referencia en la discusión salarial, aunque las interpretaciones sobre cómo traducir esos números a los sueldos son muy diferentes.

Desde la administración provincial sostienen que el objetivo será mantener una política salarial compatible con el equilibrio de las cuentas públicas y evitar compromisos que puedan comprometer la sostenibilidad fiscal. En cambio, los sindicatos afirman que los incrementos otorgados durante el primer semestre no alcanzaron para recomponer plenamente el poder adquisitivo y anticipan que reclamarán una actualización que contemple la evolución de los precios y la pérdida acumulada de los últimos años.

El frente docente aparece como el más sensible

La negociación con los gremios docentes vuelve a perfilarse como el principal foco de conflicto. Además de la cuestión salarial, Amsafé llegará a la mesa con una agenda que incluye el rechazo al sistema de presentismo, reclamos por las condiciones laborales y la necesidad de recuperar instancias de negociación que, según el sindicato, fueron perdiendo peso frente a decisiones adoptadas unilateralmente por el Ejecutivo.

El antecedente inmediato tampoco contribuye a generar un clima de confianza. Las discusiones paritarias de los últimos dos años estuvieron atravesadas por fuertes diferencias entre el Gobierno y los sindicatos, con propuestas rechazadas, medidas de fuerza y aumentos definidos en algunos casos sin acuerdo pleno entre las partes.

Un escenario político que excede la cuestión salarial

La reapertura de las paritarias también representa una prueba para la estrategia política del gobierno de Maximiliano Pullaro. Desde el inicio de su gestión, el Ejecutivo defendió una política de administración estricta de los recursos públicos, argumentando que la estabilidad fiscal es una condición indispensable para sostener la inversión en infraestructura, seguridad y programas sociales.

Sin embargo, esa postura convive con una creciente presión de los gremios estatales, que consideran que la desaceleración de la inflación no se tradujo en una recuperación suficiente de los salarios. La discusión que comenzará este jueves buscará encontrar un punto de equilibrio entre ambas posiciones, aunque en el sector docente ya anticipan que la negociación volverá a ser exigente.

El resultado de esta primera ronda será seguido de cerca no sólo por los trabajadores estatales, sino también por municipios y comunas santafesinas, que suelen tomar las definiciones provinciales como referencia para sus propias negociaciones salariales. En ese contexto, la paritaria del segundo semestre se presenta como uno de los principales desafíos políticos y económicos que deberá afrontar la Provincia en las próximas semanas.