La actualización semestral elevará el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, pero al mismo tiempo la Agencia de Recaudación y Control Aduanero intensificará los controles sobre las deducciones informadas por empleados en relación de dependencia
A partir de julio entrará en vigencia una nueva actualización de las escalas y deducciones del Impuesto a las Ganancias, una medida que permitirá que menos trabajadores queden alcanzados por el tributo o que paguen montos menores. Sin embargo, el alivio fiscal llegará acompañado por un mayor control de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que detectó inconsistencias en algunas deducciones declaradas por contribuyentes.
La actualización responde al mecanismo establecido por la reforma de la cuarta categoría, que dispone ajustes semestrales según la inflación acumulada. Si el IPC de junio se ubica cerca del 2%, el incremento de las escalas rondará entre el 16,5% y el 17%. Con ese ajuste, un trabajador soltero sin hijos comenzaría a tributar recién con ingresos cercanos a los $2,9 millones netos mensuales, mientras que para un trabajador casado con dos hijos el umbral superaría los $3,8 millones de bolsillo.
Los nuevos pisos estimados
De acuerdo con las proyecciones de especialistas tributarios, los valores quedarían aproximadamente de la siguiente manera:
Soltero sin hijos: $3.495.000 brutos ($2.900.000 netos).
Casado sin hijos: $4.062.000 brutos ($3.371.000 netos).
Casado con dos hijos: $4.644.000 brutos ($3.847.000 netos).
La modificación beneficiará principalmente a trabajadores de ingresos medios y altos, aunque quienes continúen alcanzados por el impuesto seguirán tributando bajo el esquema de alícuotas progresivas vigente.
ARCA intensifica la fiscalización
En paralelo, ARCA comenzó a profundizar los controles sobre las deducciones cargadas por los empleados a través del sistema SIRADIG. El organismo detectó casos con montos considerados excesivos o inconsistentes respecto de los ingresos declarados, especialmente en conceptos vinculados a vestimenta laboral, alquileres, cargas de familia y otros gastos deducibles.
Según especialistas consultados por medios económicos, la agencia busca verificar que los importes informados tengan respaldo documental y se ajusten a los requisitos establecidos por la normativa. El objetivo es evitar que se utilicen deducciones indebidas para reducir artificialmente la carga tributaria.
Qué deben tener en cuenta los contribuyentes
Los trabajadores que informan deducciones deberán conservar facturas, contratos y comprobantes que acrediten cada gasto declarado. Entre las deducciones más habituales figuran alquileres de vivienda, cónyuge, hijos a cargo, medicina prepaga, servicio doméstico, gastos educativos y determinadas erogaciones laborales admitidas por la ley.
Mientras se espera la confirmación oficial de los nuevos valores tras conocerse la inflación de junio, el escenario para el segundo semestre combina dos tendencias: una mejora en los pisos de Ganancias para aliviar el impacto del impuesto sobre los salarios y una fiscalización más estricta para garantizar que las deducciones declaradas se ajusten a las reglas vigentes


























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