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La UNR tendrá otra semana sin clases por el paro de docentes universitarios

Las aulas de la Universidad Nacional de Rosario volverán a quedar vacías esta semana. Después del feriado del lunes, los docentes universitarios iniciaron este martes un paro que se extenderá hasta el viernes 22 de agosto y que dejará sin clases a las facultades y escuelas de la UNR. La medida forma parte del plan de lucha nacional para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una mejora de los salarios del sector.

La nueva huelga profundiza un conflicto que viene acumulando jornadas de protesta durante agosto. Con esta medida, los docentes universitarios de Rosario llegarán a siete días de paro durante el mes, mientras las organizaciones gremiales ya anticiparon que podrían continuar con las acciones si el Gobierno nacional no avanza con sus reclamos.

Una medida que afecta a toda la semana académica

El paro fue convocado a nivel nacional por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) y cuenta con la adhesión de la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad).

En la consulta realizada entre los docentes rosarinos, participaron 2.057 trabajadores y 1.340 votaron a favor de realizar una semana completa de huelga, lo que representó el 65,1% de los participantes. La decisión luego fue llevada al ámbito nacional para definir la continuidad del plan de lucha.

La medida alcanza tanto a las facultades como a las escuelas dependientes de la UNR, por lo que el impacto no queda limitado a las carreras universitarias de grado.

El financiamiento, en el centro del conflicto

El reclamo de los docentes tiene como eje la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada por el Congreso y cuestionada por las organizaciones gremiales ante la falta de implementación por parte del Gobierno nacional.

Los sindicatos sostienen que la normativa establece mecanismos para recomponer los salarios docentes y actualizar recursos destinados al sistema universitario. También reclaman una recuperación del poder adquisitivo frente al deterioro de los ingresos registrado durante los últimos meses.

La disputa excede, de este modo, la discusión estrictamente salarial. Para las organizaciones universitarias, el conflicto involucra el presupuesto destinado a las universidades públicas, las condiciones de trabajo y la continuidad de las políticas de financiamiento del sistema.

Un conflicto que puede prolongarse

La semana de paro que comenzó este martes no necesariamente será la última medida de fuerza del mes. El plan de lucha contempla nuevas jornadas de protesta si persiste el reclamo por el incumplimiento de la legislación vigente.

De hecho, desde Coad ya habían advertido que podrían profundizar las medidas si el Gobierno nacional no avanza con la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Entre las alternativas planteadas aparece la posibilidad de nuevas acciones gremiales durante las próximas semanas.

La situación también genera preocupación por el impacto sobre el calendario académico. Una acumulación de jornadas sin clases puede complicar el desarrollo normal de las materias, especialmente en carreras con cronogramas ajustados y prácticas que requieren presencialidad.

La universidad pública vuelve al centro de la escena

El conflicto universitario vuelve así a instalar en Rosario una discusión que excede las aulas. Mientras los docentes reclaman recomposición salarial y cumplimiento de la legislación, el Gobierno nacional sostiene su política de control del gasto y financiamiento del sistema educativo.

La semana sin clases en la UNR es, en ese sentido, una nueva expresión de una disputa que todavía no encuentra una salida. El desafío inmediato será evitar que la sucesión de medidas de fuerza termine trasladando el costo del conflicto a estudiantes y trabajadores, mientras las partes buscan una instancia que permita destrabar la situación.

Por ahora, las aulas permanecerán vacías hasta el viernes y la continuidad del plan de lucha dependerá de si aparecen respuestas concretas a los reclamos universitarios.