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La casta de Milei… Adorni llevó a su esposa de paseo a Nueva York en el avión presidencial

El viaje oficial del Gobierno argentino a Estados Unidos generó una nueva polémica luego de que se conociera que el jefe de Gabinete de Javier Milei, Manuel Adorni, llevó a su esposa, Bettina Angeletti, a Nueva York a bordo del avión presidencial que trasladó a la comitiva oficial para participar del evento “Argentina Week”.

La presencia de la mujer del funcionario quedó expuesta durante las primeras actividades de la gira, cuando se difundió una fotografía en la que Angeletti aparece junto a la delegación en una visita a la tumba del rabino Menachem Mendel Schneerson, en el barrio de Queens.

El episodio motivó cuestionamientos de la oposición y derivó en un pedido de informes presentado en el Congreso por el diputado socialista Esteban Paulón, quien solicitó precisiones sobre el viaje. El legislador pidió saber si la esposa del funcionario utilizó el avión oficial, quién cubrió los costos del traslado, qué rol cumplió durante la gira y si se evaluaron posibles incompatibilidades o conflictos de intereses.

Adorni y su esposa sorprendidos por las cámaras. Abrigaditos, de paseo en Nueva York.

Ante las críticas, Adorni confirmó públicamente que su esposa viajó en la aeronave oficial junto con la comitiva. “Mi mujer estaba en el avión presidencial”, afirmó el funcionario en declaraciones televisivas.

El jefe de Gabinete explicó que Angeletti tenía previsto viajar previamente a Estados Unidos con un pasaje comercial. Según detalló, el plan inicial era volar el 26 de febrero hacia Miami con un ticket que, afirmó, ya estaba comprado.

De acuerdo con su versión, el cambio en la agenda de la gira oficial modificó ese esquema. “Después hubo un cambio en el viaje y yo quería que me acompañara”, señaló. En ese contexto, aseguró que la Presidencia autorizó que se sumara al vuelo oficial.

Adorni defendió la decisión con argumentos personales. “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York y quería que mi esposa me acompañe”, sostuvo durante una entrevista televisiva. También insistió en que se trata de “trabajos muy sacrificados” y que su deseo era compartir el viaje con su pareja.

El funcionario aseguró además que la presencia de Angeletti no generó costos adicionales para el Estado, ya que simplemente ocupó un asiento disponible en la aeronave. Según explicó, los gastos personales de su esposa —incluidos pasajes y viáticos— fueron cubiertos por ella misma.

“Los gastos de ella se los paga ella. El vuelo se lo pagó originalmente ella, la vuelta también, y los viáticos corren por su cuenta. No le sacamos un peso al Estado”, afirmó.

Consultado sobre el pedido de informes presentado en el Congreso, Adorni relativizó la iniciativa opositora. “Que haga lo que quiera la oposición”, respondió.

La controversia se produce además en un contexto particular: días antes de la gira, la Jefatura de Gabinete —conducida por el propio Adorni— había modificado el régimen que regula los viajes oficiales al exterior, estableciendo que las comitivas deberán limitarse a un solo funcionario por evento, salvo justificación expresa.

Mientras el Gobierno sostiene que no hubo irregularidades ni gastos públicos adicionales, el episodio reabrió el debate político sobre el uso de recursos del Estado en giras internacionales y la participación de familiares de funcionarios en viajes oficiales.