Aunque el ritmo de los aumentos comenzó a desacelerarse por una mayor oferta de viviendas, acceder a un alquiler continúa siendo una de las principales dificultades para miles de familias rosarinas. El salario mínimo ya no alcanza para cubrir un monoambiente y las expensas siguen encareciendo el costo final de la vivienda
Aunque aumentó la oferta de propiedades, los precios siguen por encima de los ingresos y profundizan la crisis habitacional en la ciudad.
El acceso a la vivienda en Rosario se vuelve cada vez más difícil. Durante abril, los precios de los alquileres registraron aumentos que superaron ampliamente a la inflación y profundizaron la brecha entre ingresos y costo de vida


























