La 24ª edición de la tradicional competencia reunió a atletas de todo el país y del exterior en un recorrido que volvió a mostrar los paisajes más emblemáticos de la ciudad. La prueba se consolidó como uno de los eventos deportivos más importantes del calendario nacional
Las calles de Rosario fueron nuevamente escenario de una verdadera fiesta del deporte con la realización de la 24ª Maratón Internacional de la Bandera, que convocó este domingo a más de 4.000 corredores entre las distancias de 42 y 10 kilómetros. Con largada y llegada frente al Monumento Nacional a la Bandera, la competencia reunió a atletas de élite, aficionados y familias que acompañaron el recorrido, transformando la ciudad en una gran celebración del atletismo. La prueba, organizada por la Asociación Rosarina de Atletismo (ARDA), volvió a ser además sede del Campeonato Argentino de Maratón, reafirmando su prestigio dentro del calendario nacional.
Una ciudad que corre y se muestra al país
Desde las primeras horas de la mañana, miles de personas comenzaron a concentrarse en la zona del Monumento para participar o alentar a los competidores. El circuito recorrió algunos de los lugares más representativos de Rosario, incluyendo la costanera, el Parque Urquiza, el Parque de la Independencia, el bulevar Oroño y otros sectores emblemáticos de la ciudad, ofreciendo una postal que combinó deporte, patrimonio urbano y el paisaje del río Paraná.
La competencia volvió a demostrar la capacidad organizativa de Rosario para albergar eventos de gran convocatoria, con un importante operativo de tránsito, seguridad y asistencia sanitaria que permitió el normal desarrollo de la jornada.
Mucho más que una carrera
La Maratón Internacional de la Bandera se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los acontecimientos deportivos más relevantes de Santa Fe y de la Argentina. Cada edición moviliza a miles de visitantes que llegan desde distintas provincias e incluso desde países vecinos, generando un importante movimiento para hoteles, gastronomía, transporte y comercios locales.
El crecimiento sostenido del evento también refleja el auge que experimenta el running en todo el país, una disciplina que dejó de ser patrimonio exclusivo de atletas profesionales para convertirse en una actividad recreativa y saludable elegida por personas de todas las edades.
El deporte como política pública
Más allá de la competencia, la jornada volvió a poner de relieve el valor del espacio público como escenario de encuentro ciudadano. Durante varias horas, las calles dejaron de pertenecer al tránsito vehicular para convertirse en un ámbito de convivencia, esfuerzo y superación personal.
Este tipo de eventos no solo promueven hábitos saludables, sino que fortalecen la identidad de Rosario como una ciudad vinculada al deporte, capaz de organizar competencias de nivel internacional que trascienden lo estrictamente competitivo y generan un impacto positivo en la actividad económica y turística.
La multitudinaria participación registrada este domingo confirma que la Maratón Internacional de la Bandera ya forma parte del patrimonio deportivo de Rosario. Su crecimiento sostenido demuestra que la ciudad posee las condiciones para seguir consolidándose como sede de grandes acontecimientos deportivos, capaces de proyectar una imagen positiva hacia el resto del país y del exterior.

























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