La última declaración jurada del ministro de Desregulación muestra un aumento cercano al 70 por ciento durante 2024. El 98% de su dinero en efectivo está depositado en el exterior, en contraste con el discurso oficial que impulsa que los argentinos lleven sus dólares a los bancos locales
El patrimonio del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, registró un fuerte incremento durante 2024, según surge de su última declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción. El funcionario pasó de declarar bienes por 1.402 millones de pesos al inicio del año a 2.371 millones al cierre, lo que representa un crecimiento de 969 millones de pesos, equivalente al 69% en apenas doce meses.
Los datos surgen del documento presentado el 31 de julio de 2025, en el que se detalla que gran parte del aumento patrimonial se explica por la revaluación de activos que ya poseía. Solo por este concepto se sumaron 816 millones de pesos. A esa cifra se agregan 144 millones provenientes de ingresos laborales, alquileres y otras rentas, además de 56 millones por ingresos no alcanzados por el impuesto a las Ganancias. Durante el mismo período, el ministro informó gastos personales por 115 millones de pesos.
Más allá del crecimiento patrimonial, uno de los puntos que más llamó la atención de la presentación es el destino del dinero líquido del funcionario. De acuerdo con la declaración jurada, el 98,5% de sus fondos en efectivo está depositado en el exterior.
En concreto, Sturzenegger declaró dos cuentas fuera de la Argentina por un total cercano a 1.424 millones de pesos, que al tipo de cambio oficial de cierre del período equivalen aproximadamente a 1,4 millones de dólares. En contraste, en el sistema financiero local posee apenas unos 21.000 dólares.
El dato genera un contraste político evidente con la estrategia económica del Gobierno, que en los últimos meses intensificó los llamados a que los argentinos ingresen sus dólares al sistema bancario local para fortalecer el financiamiento de la economía. El propio ministro de Economía, Luis Caputo, instó recientemente a empresarios a “acelerar” el ingreso de divisas a los bancos argentinos.
En ese contexto, el hecho de que un funcionario clave del Gobierno mantenga casi todo su dinero líquido en el exterior resulta llamativo, ya que implica adoptar una estrategia financiera opuesta a la que promueve el equipo económico para el resto de la sociedad.
La declaración jurada también incluye datos sobre Un Ombú S.A.S., una sociedad creada en 2018 por Sturzenegger junto a su esposa, María Josefina Rouillet. La empresa aparece valuada en 10.700 pesos, un monto que no se modificó durante todo 2024. A pesar de esa valuación mínima, la firma figura con un crédito cercano a los 4,5 millones de pesos, un dato que llamó la atención en la presentación.
La esposa afortunada
En paralelo, Rouillet quedó recientemente en el centro de la agenda pública luego de que se conociera que la asociación que preside recibió un contrato de 114 millones de pesos de la Cancillería para dictar cursos de inglés a empleados públicos. El convenio, que ya existía en la gestión anterior, fue renovado en 2024 con un incremento cercano al 400%.
Tras conocerse esa información, la senadora de Unión por la Patria Juliana Di Tullio presentó una denuncia judicial contra el ministro por presunta defraudación a la administración pública y asociación ilícita, en la que también menciona a Rouillet.
En cuanto a sus bienes, la declaración jurada señala que durante 2024 Sturzenegger incorporó el 50% de un departamento en la ciudad de Buenos Aires, valuado en 116,5 millones de pesos, y adquirió una Toyota Corolla Cross híbrida modelo 2024, declarada en 32,5 millones de pesos. También posee una Chevrolet Trailblazer 2020, valuada en 26 millones, además de propiedades en Martínez, la Ciudad de Buenos Aires, Villa La Angostura y La Plata.
En el área de inversiones, el funcionario declaró bonos públicos en dólares —entre ellos GD35, GD29, GD38 y Discount— por 491,5 millones de pesos, participaciones en un fondo común de inversión por 11 millones y créditos impositivos por 26 millones.
Los datos de la declaración jurada vuelven a poner en debate la evolución patrimonial de los funcionarios y, en este caso particular, el contraste entre el discurso oficial que impulsa la repatriación de dólares al sistema financiero argentino y la decisión personal de mantener la mayor parte del dinero fuera del país.


























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