La incorporación de nuevas unidades permitió rejuvenecer la flota del transporte urbano hasta alcanzar uno de los promedios de antigüedad más bajos de los últimos años. El plan continuará durante el segundo semestre con la llegada de colectivos impulsados a GNC, en busca de mejorar el servicio y reducir costos operativos
En los últimos tres años, el sistema de transporte urbano de Rosario atravesó un proceso de renovación que modificó de manera significativa la composición de su flota. Con la incorporación de 316 colectivos cero kilómetro, la antigüedad promedio de las unidades descendió de ocho a cinco años, un cambio que apunta a mejorar la confiabilidad del servicio y disminuir las interrupciones provocadas por desperfectos mecánicos.
Actualmente, la ciudad cuenta con una flota de 690 colectivos, de los cuales más del 43% tiene menos de tres años de uso. La renovación alcanzó tanto a las empresas Movi como a Rosario Bus y permitió reemplazar unidades que llevaban varios años en circulación en algunas de las líneas con mayor cantidad de pasajeros.
Una renovación que avanzó por etapas
El recambio comenzó en 2023 con la incorporación de las primeras unidades destinadas a reforzar líneas de alta demanda como la 103 y la 153. Durante 2025 el proceso se profundizó con la renovación completa de corredores como las líneas 107, 112, 122, 131, 132, 134, 135 y 142.
También se concretó la renovación integral de la línea K de trolebuses, que permitió retirar de circulación vehículos que prestaban servicio desde la década de 1990, marcando un cambio histórico para el transporte eléctrico de la ciudad.
En lo que va de este año ya se sumaron nuevas unidades para fortalecer la frecuencia de algunas líneas, mientras que el municipio confirmó que antes de fin de año llegarán otros 90 colectivos cero kilómetro.
El próximo paso será incorporar colectivos a GNC
Una de las principales novedades del plan de modernización será la incorporación de 90 colectivos impulsados a gas natural comprimido (GNC), que estarán distribuidos entre las empresas Movi y Rosario Bus.
Según las estimaciones oficiales, estas unidades permitirán reducir significativamente el costo del combustible respecto del gasoil y disminuir las emisiones contaminantes y el nivel de ruido, una combinación que busca mejorar tanto la sustentabilidad económica como el impacto ambiental del sistema. La inversión prevista ronda los 16.000 millones de pesos.
Más accesibilidad y confort
Con las incorporaciones realizadas, la totalidad de la flota del transporte urbano cuenta con piso bajo, aire acondicionado y calefacción, condiciones que mejoran la accesibilidad para personas con movilidad reducida y elevan el nivel de confort para los usuarios durante todo el año.
Desde el municipio sostienen que una flota más moderna también contribuye a mejorar la regularidad de las frecuencias, ya que disminuyen las fallas mecánicas y la necesidad de retirar unidades de circulación para reparaciones.
El desafío sigue siendo recuperar pasajeros
La renovación de los colectivos forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el transporte público en un contexto que todavía presenta desafíos. En los últimos años, el sistema debió adaptarse a la eliminación de los subsidios nacionales, al incremento de los costos operativos y a cambios en los hábitos de movilidad de los rosarinos.
La modernización de la flota representa un paso importante para mejorar la calidad del servicio, pero el desafío de fondo continúa siendo consolidar un sistema atractivo, eficiente y financieramente sostenible que incentive a más vecinos a volver a elegir el transporte público como alternativa cotidiana.

























Deja una respuesta