Tras varios trimestres de descenso, los indicadores sociales registraron un cambio de tendencia en el inicio de 2026. El rebrote de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo explican gran parte del deterioro, mientras especialistas advierten que el segundo trimestre podría mantener la presión sobre los niveles de pobreza
La recuperación de algunos indicadores macroeconómicos no alcanzó para evitar un deterioro en la situación social durante los primeros meses del año. De acuerdo con estimaciones privadas elaboradas a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicados por el Indec, alrededor de 600.000 personas cayeron bajo la línea de pobreza entre el cierre de 2025 y el primer trimestre de 2026, interrumpiendo la tendencia descendente que se había observado durante gran parte del año pasado.
Los cálculos ubican la tasa de pobreza en torno al 30% o algo por encima, según la metodología empleada por cada centro de estudios. Aunque las cifras oficiales semestrales del Indec recién se conocerán a fines de septiembre, los especialistas coinciden en que el deterioro registrado en los ingresos durante el primer trimestre tuvo un impacto directo sobre los hogares más vulnerables.
La inflación volvió a golpear los ingresos
El principal factor detrás del aumento fue la aceleración inflacionaria registrada entre enero y marzo, luego de varios meses de desaceleración. Durante ese período, los precios crecieron por encima de la evolución de buena parte de los ingresos, reduciendo nuevamente el poder de compra de salarios, jubilaciones y prestaciones sociales.
Diversos economistas señalan que la pobreza responde con rapidez a estos movimientos. Cuando la inflación supera el crecimiento de los ingresos, aumenta la cantidad de hogares que no logran cubrir el costo de la canasta básica total, utilizada como referencia para medir la pobreza.
Un freno después de una mejora
El dato adquiere relevancia porque corta un proceso de recuperación que el Gobierno venía destacando como uno de los principales resultados de su programa económico.
Desde el pico alcanzado tras la fuerte corrección de precios de comienzos de 2024, los indicadores sociales habían mostrado una mejora sostenida impulsada por la desaceleración inflacionaria. Sin embargo, el repunte de los precios registrado durante el primer trimestre de este año modificó parcialmente esa tendencia y volvió a reflejar la sensibilidad de los indicadores sociales frente a los cambios en la economía.
Al mismo tiempo, distintos analistas mantienen diferencias respecto de la magnitud de la reducción acumulada de la pobreza desde el inicio de la actual gestión, debido a las metodologías utilizadas y a las distintas interpretaciones sobre la evolución de los ingresos reales.
Las perspectivas para el resto del año
Pese al retroceso observado entre enero y marzo, varios especialistas consideran que la desaceleración de la inflación registrada desde abril podría contribuir a estabilizar la situación durante la segunda mitad del año. No obstante, advierten que existen factores estacionales que suelen afectar las mediciones del segundo trimestre y que podrían impedir una mejora inmediata en los indicadores sociales.
La evolución del empleo, los salarios reales y el consumo será determinante para establecer si el aumento observado representa una interrupción transitoria o el comienzo de una nueva etapa de deterioro.
El desafío de sostener la recuperación
La evolución de la pobreza continúa siendo uno de los principales termómetros del desempeño económico. Mientras el Gobierno busca consolidar la estabilidad macroeconómica y reducir la inflación, el desafío sigue siendo que esa mejora se traduzca de manera sostenida en una recuperación del poder adquisitivo y de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
Los próximos datos oficiales permitirán evaluar si el repunte del primer trimestre fue un episodio puntual asociado al rebrote inflacionario o si marca un cambio de tendencia que obligará a revisar las expectativas sobre la evolución social de la economía durante 2026.

























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